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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2003.

01/11/2003

LOOS Y WITTGENSTEIN: EL LENGUAJE DEL SILENCIO

El grito.jpg”Buscar la belleza en la forma sola, y no hacerla depender del ornamento, es el objetivo al que aspira toda la humanidad”.
Loos, A.;”Dicho en el vacío”, 1897-1900

Adolf Loos y Ludwig Wittgenstein compartieron el mismo tiempo y la misma cuna: el Imperio Austro-Húngaro, una herencia de la que se quisieron deshacer cada uno a su manera: el primero en arquitectura y el segundo en filosofía.
Aunque a primera vista resulte chocante que estos dos personajes pudieran tener algo en común, ahora veremos que sus pensamientos, inquietudes y actitudes estuvieron muy cerca unos de los otros.

Loos supone la ruptura y el tránsito entre la arquitectura de comienzos del siglo pasado (la Secesión vienesa) y la de los años veinte (la vanguardia racionalista). Concibe la arquitectura como una creación técnica (”el arquitecto es un albañil con conocimientos de latín” y no estética (recordad los edificios del centro de Viena, donde la alta burguesía hace alarde de su poder) y pone en tela de juicio el verdadero sentido de la tradición y del progreso.

Durante su estancia en Estados Unidos trabajó como albañil, colocador de suelos, ayudante de sastre o pinche de cocina, trabajos todos que le ayudaron a afianzar su interés por los oficios manuales en lugar de encerrarse en un despacho de arquitectura. Su viaje constituyó una forma de liberarse de sí mismo.
Más tarde, Loos se relaciona con un grupo de jóvenes arquitectos, y otros modernos incorformistas como Klimt para formar la Asociación de Artistas Austríacos o Secession: al tiempo su arte y al arte su libertad. Sin embargo, la visión de Loos del mundo moderno y los artículos sangrientos que escribe, provocan su ruptura con dicha asociación.

Uno de estos escritos fechado en 1906 se titula Ornamento y Delito y en él Loos propugna que la evolución de la cultura se produce cuando eliminamos todo ornamento de los objetos utilitarios. El ornamento, el adorno, siempre ha determinado las señas de identidad de un estilo. Ve al tiempo en el que vive incapaz de realizar un ornamento nuevo y, esa incapacidad debe originar y desarrollar el nuevo hombre moderno. Si no existe ningún ornamento nuevo, no debe utilizarse ninguno. Así, adoptando su propia máxima elimina de todos sus proyectos todo elemento no estructural.
El espíritu moderno nos exige que el objeto de uso sea práctico. La belleza es perfección, por eso lo práctico, al no ser perfecto, no puede ser bello:

Todo lo demás, todo lo que tiene una finalidad, debe excluirse del reino del arte.

”Todo el arte que no va en contra de su tiempo, está a su favor. El verdadero enemigo del tiempo es el lenguaje. El lenguaje vive en unión armónica con el espíritu, en revuelta contra su propio tiempo. Mediante esta conspiración se concibe el arte. Por el contrario, el conformismo en la complicidad con el tiempo, roba al lenguaje su propio vocabulario. El arte sólo puede provenir de la negación, sólo de la protesta angustiosa, nunca de la sumisión tranquila. El arte al servicio del consuelo del hombre se transforma en un camino hacia la propia tumba. El arte verdadero alcanza su realización sólo a través de lo irremediable”
Karl Kraus

A L. Wittgenstein se le conoce como un hombre íntegro y honrado que no toleraba ni el fingimiento ni la superficialidad. Hasta tal punto quería vivir libre de las cargas mundanas que después de la I Guerra regresa a Viena, su hogar, y renuncia a toda su herencia (como dato curioso os diré que su fortuna era una de las más importantes de Europa) a favor de su hermana.
Vemos, pues, que al igual que Loos, Wittgenstein desprecia el adorno, el ornamento en aquellas cosas que verdaderamente resultan importantes. La publicación del Tractatus es una de ellas.

Tras mucho tiempo intentando que su obra se publique, por fin ve cómo sus deseos se hacen realidad. El Tractatus se va a editar tanto en Inglaterra como en Alemania y pide a su amigo, entre comillas, B. Russel que le redacte la introducción para ambas ediciones. El carácter de Wittgenstein sale una vez más a relucir en la carta, sangrante como los artículos de Loos, que dirige a Russel en Cambridge:

”En la traducción alemana toda la elegancia de tu estilo inglés está perdida, y lo que queda es la superficialidad y el malentendido”

Como Loos, Wittgenstein trabaja a lo largo de su vida en diferentes oficios. Después de estar mucho tiempo como maestro rural regresa a Viena en 1926. Su hermana Margarethe le pide que ayude a su amigo, el arquitecto Paul Engelmann, en el diseño y construcción de su nueva casa. Como arquitecto de un lenguaje formal, Wittgenstein se va haciendo poco a poco cargo del proyecto de la casa, concediendo la misma importancia al diseño de una cerradura como a los rasgos estructurales de la vivienda. El resultado fue una casa distinta de diseño sin adorno y ornamento alguno. Otra vez expulsamos lo práctico, lo útil, lo funcional, del reino del arte.

Para Wittgenstein, no es posible hablar de la experiencia excepto por medio de un lenguaje público. Puede que la experiencia sea privada pero todos podemos entender el lenguaje con el que se describe. Por esta razón, las palabras no pueden referirse a ningún objeto privado. Del Tractatus, reconocía el propio Wittgenstein que se dividía en dos partes: lo escrito, y todo lo que no había escrito que quedaba sin expresión. Esta es la parte importante.

Loos y Wittgenstein fueron presentados en el verano de 1914. Engelmann cuenta que una vez Adolf Loos le dijo a Wittgenstein, “Tú eres yo”. Se puede decir, sin lugar a dudas, que ambos fueron arquitectos de un lenguaje formal y conocedores de la existencia de otro tipo de lenguaje, más importante todavía que el primero: el lenguaje del silencio.

”De lo que no se puede hablar, mejor es callarse”
Wittgenstein
01/11/2003 19:45 #. Tema: El Paraíso Hay 7 comentarios.

02/11/2003

PARA CLIO: UNA OFRENDA DANTESCA

picasso signature.jpgCuando ayer preparaba el post de Loos y Wittgenstein, hallé por casualidad en el interior de Dicho en el Vacío (¿será una premonición o una astuta artimaña por mi parte de la que no me acuerdo? Opto por lo segundo) un recorte de prensa fechado el miércoles 17 de febrero de 1988 en el diario ABC.
Me gusta encontrarme este tipo de “tesoros” casi o más que un billete de veinte euros en el bolsillo de una prenda de invierno de la temporada pasada.
Mi hallazgo no deja de ser un tanto siniestro porque, como decía Schelling, ”lo siniestro es aquello que, debiendo permanecer oculto, se ha revelado”, y os voy a explicar porqué.

En la espléndida bitácora “El triunfo de Clio”, aparecen varios artículos donde se pone en tela de juicio la valoración actual de la obra de arte. Pues bien, en mi amarillento descubrimiento, un ciudadano residente en Madrid, escribe lo siguiente:

CONFESIÓN DE PICASSO

Señor director: Con motivo de la exposición “El Siglo de Picasso”, me ha parecido oportuno el siguiente propósito, dejando a cada uno el formular su opinión al respecto:

Las revistas francesas “Poitiers-Université” (nº 120, avril 1978) y “Universidad Francesa” (nº 118, J.F. mars, 1984), publicaron los extractos de una carta de Pablo Picasso a su amigo Giovanni Papini (1952), en francés, que me permito traducir en español.


Dado que ya el arte no es el alimento que nutre a los mejores, el artista puede ejercitar su talento en todos los intentos de nuevas fórmulas, en todos los caprichos de la fantasía, en todos los recursos del charlatanismo intelectual. En el arte, el pueblo ya no busca consuelo ni exaltación, pero los “refinados”, los ricos, los ociosos, los destiladores de quintaesencia buscan lo nuevo, lo extraño, lo original, lo extravagante, lo escandaloso. Y yo mismo, desde el cubismo y más allá, he contentado a esos maestros y a esos críticos con todas las rarezas cambiantes que se me pasaron por la mente, y cuanto menos las entendían, más las admiraban. Y divirtiéndome con todos esos juegos, con todas esas patrañas, he conseguido la celebridad y muy rápidamente. Y la celebridad para un pintor significa: ventas, ganancias, fortuna y riqueza. Y hoy, como usted sabe, soy célebre, soy rico. Pero a solas conmigo mismo, no tengo el valor de considerarme como artista en el sentido grande y antiguo de la palabra. Fueron grandes pintores Giotto, Ticiano, Rembrandt y Goya: yo sólo soy un “amuseur” público que ha entendido su época, y ha agotado en cuanto ha podido la imbecilidad, la vanidad y la codicia de sus contemporáneos. Amarga confesión la mía, más dolorosa de lo que pueda parecer, pero con el mérito de ser sincera.

Pues bien, como se nos propone al comienzo del artículo, que cada uno formule su opinión. Yo, por mi parte, ya tengo la mía y que he extraído del Libro segundo (Analítica de lo sublime, cap. XLVIII) de la Crítica del juicio de Kant.
Para el filósofo de Königsberg, el arte puede tratar cualquier tema y hacer aflorar en el espectador de la obra de arte cualquier sentimiento, independientemente de la carga moral y del horror que el asunto despierte en él.
Sólo existe un límite, una restricción, un sentimiento que puede ser suscitado por la obra de arte y que produce, de forma fulminante, la pérdida de todo efecto estético.
Para dar más misterio al asunto, y dado que para ser fin de semana ya he trabajado suficiente, os dejo con la transcripción del texto para vuestro deleite.
Y es que Kant, era mucho Kant.

El arte bello muestra precisamente su excelencia en que describe como bellas, cosas que en la naturaleza serían feas o desagradables. Las furias, las enfermedades, devastaciones de la guerra, etc., pueden ser descritas como males muy bellamente, y hasta representadas en cuadros; sólo una clase de fealdad no puede ser representada conforme a la naturaleza sin echar por tierra toda satisfacción estética, por lo tanto, toda belleza artística, y es, a saber, la que despierta asco, pues como en esa extraña sensación, que descansa en una pura figuración fantástica, el objeto es representado como si, por decirlo así, nos apremiara para gustarlo, oponiéndonos nosotros a ello con violencia, la representación del objeto por el arte no se distingue ya, en nuestra sensación de la naturaleza, de ese objeto mismo, y entonces no puede ya ser tenida por bella.

p.d. espero que hayáis pasado un rato agradable. Mañana más y mejor.
02/11/2003 18:40 #. Tema: El Infierno Hay 4 comentarios.

04/11/2003

EL OCASO DE LA MALDICIÓN

alvarez-quintero.jpgMaría Bayo cuenta de sí misma una divertida anécdota que le ocurrió sobre el escenario hace ya unos años. No recuerdo el papel que interpretaba en esa ocasión, pero se trataba del papel protagonista. Su atuendo era majestuoso y llevaba un corpiño que permitía que sus pechos permanecieran a flote durante la actuación, tersos e impasibles ante la ley de la gravedad (esa maldita realidad que tarde o temprano se manifiesta tanto en hombres como en mujeres).
Cuando ya llevaba un buen rato cantando, sintió que sus pechos ardían, que no podía respirar y el diafragma no le hacía el juego. No es broma, no es el chiste de la teta en la sopa ni nada parecido. El ardor, que era real, le propiciaba unos picores insoportables que pudo velar hasta el final de su actuación.
La tintorería a la que normalmente se llevaban los trajes para su limpieza había utilizado unos “polvos” diferentes a los de costumbre para conservar los vestidos y éstos, que no habían sido sacudidos por el personal de atrezzo de forma adecuada, habían producido una alergia de tamaño descomunal en los senos de la artista.
La maldición de la Diva:
¿alguna soprano envidiosa tal vez fue la artífice de semejante barbaridad?
¿algún admirador “des-pechado” quiso mostrarle gráficamente la magnitud de su pasión? ¿un fantasma aburrido habitante de la Opera que gustaba de hacer bromas a las primeras figuras?

No señores, no. Los polvos de la tintorería.

No se trataba pues, aunque literariamente nos hubiera complacido más, de una maldición que hubiera recaído en nuestra famosa soprano. Maldiciones han existido siempre, mirad si no las del Antiguo Egipto, ¡pobres de aquellos que intentaran usurpar las tumbas de los faraones, birlándoles sus pertenencias y perturbando su vida en el Más Allá!, o en la Biblia, o en Corán.

Maldiciones las ha habido de todos los tipos y la industria del cine norteamericana ya se ha encargado de darles “glamour”, incluso se dice que han existido y existen estrellas de Hollywood cuyas vidas se han visto truncadas por una maldición.
Yo, por mi parte, soy muy de casa. Y aunque no voy a negar que me entusiasman los filmes (¡qué fino queda!) éstos que cuestan una pasta, con escenarios maravillosos y momias de muy buen ver (tanto que siempre reviso si hay gasas en casa por si acaso), a pesar de toda esta escenificación faraónica, me quedo con lo mío, no sé, porque me llega más al corazón. Y para corazón, el de mi madre, que aunque no tiene cintura de avispa y la única jaula que posee es la del canario, tiene una maldición sobrecogedora:

Así engordes un kilo, cada día que te resta de vida

Admitirán que la crueldad del antojo es sublime. Bueno, tanto como aquella que idearon los hermanos Alvarez-Quintero (muy nuestros, por cierto) y que siempre recordaré con infinita ternura (por ser un recuerdo de infancia, no se vayan a pensar...) y que versa así:

Ojalá te hagan almanaque, para que todos los días te arranquen algo

Ni polvos, ni kilos, ni faraones, ni ná.
Tempus fugit.
04/11/2003 11:44 #. Tema: La torre de Segismundo Hay 3 comentarios.

DE REALEZAS Y OTROS CUENTOS

papparazis.jpgpie de foto: dos miembros de la tribu papparazi esperando su turno para recoger documental de TVE de pedida de mano principesca.

He de confesar que he caído en la tentación. Sí, en la real tentación de escribir un post sobre el futuro enlace matrimonial de Felipe y Letizia (con “z” suena a más imperial, como zar) Ortiz.
El príncipe y la periodista.

Y es que con tanta información en todos los medios de comunicación, la comidilla a la hora de tomar el café en el trabajo, los hijos que te dicen que la reina va a estar muy buena, en fin, que tengo yo miedo por si al sentarme en el inodoro me sale una voz en off acusándome de mala ciudadana por no haberme dignado a ver el careto de la afortunada. Porque lo mío no es sólo que sea republicana confesa, es que además, enfatizo en lo de anti-monárquica por si alguien tiene dudas con el vocablo.

Para mi vergüenza, he de confesaros otra cosa. Creo que el poder del soberano viene directamente de Dios y que éste, es inmisericorde a la hora de repartir justicia. Os lo explico.
Algo tendrán que ver estos dos (rey/dios) porque habiendo nacido yo un día 6 de enero de 19... (no pongo el dato porque no viene al caso), día en que se celebra la Adoración de los Reyes Magos y, en un acto irracional por parte de mis progenitores, habiendo escogido para mi, un nombre como el de Reyes, digo yo, que para haber salido tan, tan, tan anti, pues como que su cabreo tendrán. Cosas del destino.

Y ahora pasando a temas más mundanos. Y no hay nada más mundano que el dinero, poderoso caballero él. ¿Podré, como ciudadana que paga impuestos, elegir el traje de la novia? ¿revisar el menú del convite? ¿podré sugerir la música de la ceremonia? (ah, esto no, que la reina se suele encargar de ello) ¿confeccionar la lista de invitados? ¿decorar el dormitorio donde echarán el primer casquete oficial?

Me dicen que no, que para esas empresas, sólo soy súbdita.

Miedo, miedo me da ir a la peluquería.
04/11/2003 18:31 #. Tema: La torre de Segismundo Hay 5 comentarios.

05/11/2003

EL LEGADO COROMINAS

focolibro.jpgCon esta nueva sección del blog, quiero rendir homenaje a un hombre que me ha hecho pasar, gracias a su trabajo, momentos muy buenos y que si me dejáis, quiero compartir con vosotros. Ya sabéis que, como en el chiste, lo bueno no es acostarse con la modelo, sino “contar” al amigo que uno se ha acostado con ella.

Por si no conocéis a Joan Corominas, aquí os doy unas pinceladas de su biografía:
Este barcelonés (1905-1997) nació en el seno de una familia vinculada a la cultura y la política catalanas. Estudió Filosofía y Letras y fue profesor de Filología Románica en la Universidad de Barcelona donde inició una gran empresa científica, el “Onomasticon Cataloniae”.
Entre los años 1954 y 1957 publicó una de sus obras más importantes, el Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana de la que en los años ochenta y en colaboración con Jose A. Pascual, se publicó una nueva edición en seis volúmenes titulada Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico.
Corominas recibió en 1984 el Premio de Honor de las Letras Catalanas y en 1989 el Premio Nacional de las Letras Españolas.
A continuación transcribo un artículo publicado en ABC, el 4 de enero de 1997 (dos días después de la muerte del filólogo), por el catedrático Emilio Alarcos, miembro de la Real Academia de la Lengua:

Para la mayoría de nosotros, la obra cumbre de Corominas es el
citado diccionario etimologico del castellano. Quien se sumerge en sus
tupidas paginas, con tiempo y deleite, asiste a una conversada tertulia
erudita de filólogos y de talantes sensibles al idioma. Hay quien tacha
estos volúmenes de profusos y difusos, y aún a veces confusos, pero el
lector de espacio se ilustra y se divierte, aprende y medita. No es una obra
aséptica y fría. Hay vida y hay pasión, que, aunque pareca a veces sostenida
por argumentos ad hominem, es consecuencia del amor a la verdad y un tanto a
la creencia de estar casi siempre en lo cierto. (...)
Podríamos aplicar, con ligera enmienda, los conocidos versos de Walt
Whitman al Diccionario de Corominas y afirmar: 'Esto no es un diccionario,
el que lee sus columnas toca un hombre.


¿me acompañáis?

MARTINGALA

La acepción primitiva parece ser fondo de una especie de calzas apropiadas para personas con súbitas necesidades fisiológicas,1568.

Por alusión al ingenioso dispositivo de calzas, tomó el francés el sentido de “artimaña” (o “cierto lance en los juegos de azar”), principios s.XIX, con el cual ha vuelto a tomarlo el castellano, 1899.

Como véis, la etimología de ciertos vocablos es un tanto curiosa. Debo de confesar que la acepción primitiva era totalmente desconocida para mí. A partir de ahora, comprenderemos mejor el hecho de que cuando alguien pierda mucho dinero en un juego de azar se cague patas abajo.
Tio Petros me ha hablado también de una parte de la teroría de la probabilidad que se llama “teoría de martingalas” pero eso ya es harina de otro costal y, francamente, le regalo la idea para que nos deleite, como él sabe, con un nuevo post.
05/11/2003 20:30 #. Tema: El legado Corominas Hay 3 comentarios.

06/11/2003

EL LIBRO NEGRO

el libro negro.jpgEn primer lugar, dar las gracias a Iñaki por su comentario al post sobre la carta que supuestamente escribió Pablo Picasso a su amigo Giovanni Papini.
Como señalaba en el citado post, la información sobre el controvertido escrito la encontré en un recorte de prensa del que especificaba su fecha de publicación en el diario ABC. Gracias, como he dicho, al comentario de Iñaki, he obtenido más información con respecto al origen de las declaraciones del pintor malagueño. Bien es verdad, que antes de colocar el post anterior, husmeé en Internet y sólo encontré referencias a la mencionada carta en las revistas universitarias que yo mencionaba. Sin embargo, y sin querer entrar ahora en la discusión “en internet está todo: todas las verdades y todas las mentiras”, hoy he descubierto El libro negro.

EL LIBRO NEGRO es una obra del escritor italiano Giovanni Papini donde éste recrea, a través de una serie de capítulos o conversaciones, historias y situaciones con los más variopintos personajes tanto reales (Picasso, Wright, Dalí, Hitler, Valery, etc.) como imaginarios donde se tratan temas políticos, sociales, morales y de otra índole.
Al comienzo del libro, después de la introducción, el autor advierte, a modo de justificación, que ”le puse ese título, elegido exclusivamente por mí, porque las hojas del nuevo diario corresponden casi todas a una de las edades más negras de la historia humana, o sea a los años de la última guerra y del postbélico”.

A continuación transcribo la conversación, supuestamente imaginaria, entre los dos supuestos amigos.

Conversación 49
VISITA A PICASSO
(O ACERCA DEL FIN DEL ARTE)
Antibes, 19 de febrero.

Hace muchos años había comprado en París seis cuadros de Picasso, no porque me gustaran, sino porque estaba de moda y podía utilizarlos para hacer regalos a las señoras que me invitaban a comer. Pero ahora, hallándome solo en la Cóte d'Azur y no sabiendo cómo pasar los días, me vino el deseo de ver personalmente al autor de aquellas pinturas.
Vive cerca de aquí, en una villa marítima, en compañía de su esposa, mujer muy joven y florida; Picasso según creo tiene sesenta y cinco o sesenta y seis años de edad, pero conforme a su buena sangre española es hombre fuerte y bien formado, tiene un hermoso color y goza de buen humor.
Al principio conversamos acerca de algunos conocidos comunes, pero muy pronto el tema se circunscribió a la pintura. Pablo Picasso es no sólo un artista feliz, sino también un hombre inteligente, que no tiene miedo de sonreírse, a su debido tiempo y lugar, de las teorías de sus admiradores.
- Usted no es ni crítico ni esteta, me dijo, y por lo tanto puedo hablar con usted libremente. Cuando era joven tuve como todos los jóvenes la religión del arte, del gran arte. Pero más adelante, a medida que pasaron los años, me di cuenta de que el arte, tal cual fue entendido hasta el siglo XIX inclusive, ya está concluido, moribundo, condenado, y que la llamada «actividad artística», con la misma abundancia que ostenta, no es más que la multiforme manifestación de su agonía. A pesar de las apariencias en contrario los hombres pierden más y más el afecto hacia las pinturas, las esculturas y la poesía. Los seres humanos de ahora han puesto su corazón en cosas completamente diversas: máquinas, descubrimientos científicos, riquezas, dominio de las fuerzas naturales y de las extensiones de la tierra. Ya no sienten el arte como una necesidad vital, espiritual, como sucedía en los siglos pasados. Muchos de ellos continúan actuando como artistas y ocupándose del arte, pero lo hacen por razones que poco tienen que ver con el verdadero arte, lo hacen por espíritu de imitación, por la nostalgia de la tradición, por la fuerza de la inercia, por amor a la ostentación, al lujo, a la curiosidad intelectual, por seguir la moda o por cálculo. Por hábito o por «snobismo» viven todavía en un pasado reciente, pero la inmensa mayoría, tanto de la clase elevada como de la inferior, no siente una sincera y cálida pasión por el arte, al que considera, a lo más, como una expansión, una diversión o un ornato. Poco a poco, a medida que las nuevas generaciones se enamoren de la mecánica y de los deportes, se vuelvan más sinceras, mas cínicas y más brutales, dejarán el arte en los museos y bibliotecas, como restos inútiles e incomprensibles del pasado.
» ¿Qué puede hacer un artista que, como me ha sucedido a mí, ve con claridad ese próximo fin? Sería un partido demasiado duro cambiar de ocupación, y además, peligroso desde el punto de vista alimenticio. Para él no quedan más que dos caminos: procurar divertirse y procurar ganar dinero.
»Desde el momento en que el arte no es más el alimento que nutre a los mejores, el artista está en libertad para desahogarse según su talento en todas las tentativas de fórmulas nuevas, en todos los caprichos de la fantasía, en todos los expedientes del charlatanismo intelectual. El pueblo ya no busca en el arte consuelo y exaltación, pero los refinados, los ricos, los ociosos, los alambicadores de quintaesencias, buscan lo nuevo, lo extraño, lo original, lo extravagante, lo escandaloso. A partir del cubismo yo he contentado a esos señores y a esos críticos con todas esas mudables singularidades que me han venido a la cabeza, y cuanto menos las comprendían más las admiraban. A fuerza de sobrepasarme en esos juegos, con esas cosas funambulescas, con los rompecabezas, arabescos y demás cosas, llegué a ser célebre bastante rápidamente. Para un pintor, la celebridad significa ventas, ganancias, fortuna, riqueza. Ahora, como ya lo sabe usted, soy, célebre y soy rico. Mas, cuando estoy a solas conmigo mismo no tengo valor para considerarme un artista en el sentido grande y antiguo de la palabra. Verdaderos pintores fueron Giotto y Ticiano, Rembrandt y Goya; yo no soy más que un amuseur public , que ha comprendido su tiempo y ha aprovechado lo mejor que ha sabido hacerlo la imbecilidad, la vanidad y la ambición de sus contemporáneos. Esta que le hago es una amarga confesión, más dolorosa de lo que le pueda parecer, pero tiene el mérito de ser sincera.
» Et aprés ça - concluyó por decir Picasso -, allons boire ».
La conversación no terminó ahí, pero no tengo la paciencia necesaria para consignar las otras desprejuiciadas paradojas que brotaron de los labios del viejo pintor catalán.


Ustedes mismos: pasen y vean.
06/11/2003 13:36 #. Tema: El Infierno Hay 4 comentarios.

07/11/2003

EL EXTRAÑO CASO DE LOS NÚMEROS PERDIDOS

numeros perdidos.jpgÉrase una vez un país muy lejano del que nadie sabía su ubicación exacta pero que, sin embargo, todo el que quisiera podía visitar. Era un país muy pequeño gobernado exclusivamente por una dama de la que sólo conocemos su nombre: Vailima. Se dice que países como éste existen muchos, coexistiendo en armonía y todos gobernados según crea conveniente su dueño y señor pero ninguno de ellos podía escapar del poder que ejercía, nadie sabe porqué si y porqué no, el gran soberano de todos ellos, el Impredicible: Azarnet.

Después de que Vailima hubiera sacado a su país prácticamente de la nada, vivía feliz en su pequeño reino, rodeada de gente que iba a pasear por sus tierras cada vez con más asiduidad. Ella se sentía dichosa porque pensaba que por fin tanto trabajo había dado su fruto. Sin embargo, nadie sabe cómo ni porqué, un día de otoño en apariencia como otro cualquiera, ocurrió algo inesperado y que ya se había repetido no hacía mucho tiempo atrás.

Todos los números del país habían desaparecido misteriosamente.

Alarmada y disgustada al mismo tiempo, tomó la determinación de visitar otros reinos como el suyo y ¡cuál no sería su sorpresa al descubrir que a muchos de sus vecinos les había ocurrido lo mismo! De esta forma regresó a su casa y reunió a todos los sabios de la tierra. Tras muchas discusiones, ninguno supo explicarle a Vailima de qué forma habrían podido desaparecen los números, ni la causa de su marcha. De lo que estaban todos seguros de manera unánime era que el ladrón no podía ser otro que Azarnet.

Cansada de tanta conversación, la dama decidió pedir consejo al soberano de un territorio vecino, famoso porque gobernaba sobre la belleza de los números, al que todos llamaban Tio Petros.

-Dime, Tio Petros, -preguntó la dama-, tú que todo lo sabes sobre la magia de los números: ¿qué ha podido ocurrir que han desaparecido de forma tan misteriosa? ¿acaso puede haber sucedido que ellos mismos hayan querido abandonarnos?

A lo que el rey contestó:

-ya conoces, amiga mía, la volátil naturaleza de lo que hemos perdido. De ahí su verdadera belleza. Según de quiénes se acompañen, tornan su carácter. Cuando se enfadan, se dividen; cuando se reúnen en familia, se suman muchos más. Cuando tienen prisa se multiplican; cuando se sienten solos añoran la unidad...

- y ¿qué es lo que ha podido sucederles hoy que nos han abandonado?

-pues, sencillamente, que hoy es viernes y se encontraban tan dichosos que han tendido al infinito.
Guarda bien tu reino, querida amiga, el gran Azarnet podrá robarnos mañana el lenguaje y, entonces, ya no nos quedará nada.
07/11/2003 22:10 #. Tema: La torre de Segismundo Hay 4 comentarios.

10/11/2003

POR PRESCRIPCIÓN FACULTATIVA

albersesquema.jpgNo tengo otro remedio. Mi marido se ha partido de risa hasta reventar. Después de humillarme con el título que había elegido para uno de mis temas, a saber, La torre de Segismundo, el viernes pasado viene, con actitud cariñosa por si las moscas, y me dice:

-qué gongoriana eres. ¿No podías haber dicho de forma más simple en tu último post que lo que te ha pasado es que has vuelto a perder las estadísticas del blog?

Me está haciendo luz de gas, lo sé, estoy prácticamente convencida. Pero bueno, que por mí no quede, señores:

El viernes desparecieron por segunda vez las estadísticas de mi blog. STOP
Me joroba mucho el haberlas perdido. STOP
Visité otros blogs y comprobé que éstos también las habían perdido. STOP
Hay que hacer copias de los post porque un día pueden desaparecer también. STOP
Espero que mi marido se quede tranquilo. STOP
Hoy se tendrá que hacer solito la comida. STOP
venganzas gongorianas...STOP
10/11/2003 18:52 #. Tema: Sabías que... Hay 3 comentarios.

11/11/2003

RIPIO

focolibro.jpg“Cascajo empleado para rellenar huecos en albañilería”, 1589, de donde “relleno de un verso”, 1599, y en América “grava, guijo”. Origen incierto. Es poco probable que venga del griego eréipon “escombros”, voz que no ha dejado huellas en latín ni en otras lenguas romances. Más bien se tratará de una forma mozárabe afín al mozárabe rípel “cascajo”, catalán reble “ripio”, portugués rebo “guijarro”, que proceden del latín replum, derivado de replere “rellenar”.

Bloguero y bloguera paseante
Que me hacéis emocionante
Este viaje del escribir
Sin, a cambio, nada recibir.

Que yo os diga qué es “cascajo”
Quizás os importe un carajo.
Y que “ripio” tenga de albañil
Lo que yo de guardia civil.

Pero como dice el refrán popular
Que yo en política no quiero pulular:
Acostarte no has,
sin saber una cosa más.
11/11/2003 15:40 #. Tema: El legado Corominas Hay 4 comentarios.

14/11/2003

HOMO CABREATIS VERSUS HOMO GENIALIS

Beethoven.jpgSe cuenta que el genial compositor Ludwig van Beethoven tenía dos hermanos con los no mantenía muy buenas relaciones. Además de no sentir por él ningún tipo de amor fraternal tampoco sentían admiración alguna por su música.
Uno de sus hermanos, Johann, poseía una farmacia con la que se enriqueció en las guerras de Napoleón contra Austria. Con ese dinero (y con mejor resultado que en el cuento de la lechera), compró Johann varias tierras que le resultaron muy rentables.
Una navidad, su queridísimo, le envió una felicitación que firmaba de esta manera:

Johann van Beethoven
Terrateniente


El famoso compositor, haciendo acuse de recibo, respondió a su hermano con otra felicitación navideña que firmó así:

Ludwig van Beethoven
Cerebroteniente


Como podemos comprobar, la genialidad del compositor, no se limitaba sólo a la música. Con buen ritmo, a tempo, in crescendo y sin calderones, puso firme al hermanito. Y es que hay algunos que se les desarrolla el cuerpo a expensas del cerebro.
Pobres...

Que paséis un buen fin de semana, eso es, eso es, eso es todo amigos.
14/11/2003 15:11 #. Tema: Sabías que... No hay comentarios. Comentar.

17/11/2003

EL CARRO DE HENO O LA CONDENACIÓN DE LA HUMANIDAD

Esta semana me toca la vena sensible y artística y he decidido pasear con vosotros a través de una obra que siempre me ha llamado la atención. No se trata de la obra más conocida del autor pero no deja de ser, por ello, menos interesante.
¿nos vamos?

Hieronymus van Aken, más conocido por su nombre artístico, El Bosco pintó entre 1485 y 1490 (se desconoce la fecha exacta de su ejecución) un insólito tríptico repleto de personajes y objetos que, en apariencia, no guardan relación entre sí, aunque este hecho no debiera de sorprendernos en las obras de este personaje tan surrealista.
La obra, titulada El carro de heno, es un tríptico compuesto por tres tablas donde, al cerrar las dos laterales, aparece un pasaje titulado El Camino de la Vida en el que se representa a un viandante -posible Hijo Pródigo- envuelto en los peligros del viaje (para que luego hablen del Ave Zaragoza-Lleida...)
Veámoslo:



Una vez abiertas las tablas, el postigo izquierdo está dedicado a la Creación, el Pecado Original (por algo nunca me han gustado las manzanas) y la consiguiente expulsión del Paraíso de Adán y Eva. A lo lejos vemos a Lucifer precipitándose al vacío acompañado de otros colegas (los ángeles rebeldes son representados como insectos, con rabo en su mayoría), amantes también de los deportes de riesgo como éste de caída libre.

Aquí lo tenemos:



En el postigo de la derecha se nos presenta el infierno, con la construcción de una torre y el castigo de los pecados. La verdad es que hay mejor ambiente que en la tabla anterior, pero mejor no nos fijemos en los pequeños detalles que allí se reproducen porque entonces una no coge postura en el asiento mientras escribe esto.
Para que lo comprobéis vosotros mismos, voici les faits:



Una vez que os he presentado las dos tablas laterales, me gustaría que nos centrásemos más en el postigo central que tiene tela. La obra, en su conjunto, parece un retablo, pero si normalmente la figura central es un Cristo en la cruz, El Bosco pintó un carro de gran tamaño directamente proporcional a la superficie pictórica disponible.

Del carro, cargado de heno, surge un matorral. En este espacio, por encima de todos, encontramos tres personajes ignorantes de la movida, dedicados a la música y flanqueados por un demonio y por un ángel que, para qué negarlo, es el único que dirige su mirada al cielo, donde se encuentra Cristo mostrando las heridas de la cruz con gesto de desamparo. Tras estas figuras, dos amantes vigilados de cerca por un voyeur redimido por el matorral. Diferentes formas de comunicación, como vemos, unos a través de la música, otros a través del amor.

El paisaje de fondo, difuminado, bueno, muy difuminado, contrasta con el paisaje que se nos presenta a primera vista. Es como si con el primero, tan hermoso y apacible, se quisiera reconciliar al espectador con el caos y la aridez del segundo. Perdonad, todavía no os lo he mostrado. Cachis...:



Detrás del carro y a caballo, aparecen el emperador (Maximiliano de Habsburgo), el rey (soberano de las provincias flamencas) y el Papa, como si fueran escoltando la hierba. La acumulación de riquezas, representada por los dos primeros, es un tema de actualidad en los tiempos de El Bosco tanto como la decadencia de la Iglesia Católica, representada por el tercero. La importancia de lo material sobre lo espiritual queda reflejada con maestría por el pincel del flamenco. Y no sólo la cabeza de la Iglesia queda en entredicho, también la opulencia y el bienestar material salpica a clérigos y monjas como podemos observar en la parte inferior derecha de la tabla.

Alrededor del carro se nos muestran hombres y mujeres que utilizando sus propias manos, ganchos, horcas y otros útiles intentan arrancar el heno ignorando la escasa estabilidad del carro. Es tal la algarabía que se produce que vemos algunos personajes debajo de las ruedas (¿no os recuerda esto a una deliciosa tarde de domingo disfrutando del deporte nacional en un estadio abarrotao?).
Todos desean apoderarse del heno.

El carro está tirado por extrañas criaturas mitad humana, mitad pez una, y otros con aspecto típicamente demoníaco. Aunque en un primer momento podamos pensar en estos personajes como caprichos del pintor, no olvidemos que Dios separó las especies y estos híbridos no hacen más que recordarnos su oposición al orden divino. Han salido del infierno. Satán, según el Apocalipsis, es el seductor del mundo entero. Sus ayudantes seducen al hombre orgulloso y avaro con el heno. Detrás, un grupo de personas se amontona intentando salir de una trampilla de madera.
Lo sorprendente de la imagen central del tríptico no sólo es la carga de heno, sino el movimiento progresivo del carro. El hombre medieval sabe que la humanidad se dirige a un fin último, a la resurrección de los muertos, al Juicio Final. Cuanto más heno recopilemos mejor. Morimos, incluso, por ello; quedamos sepultados en el camino, bueno, todos no. Los soberanos cabalgan tranquilos, evidentemente, la carga les pertenece por derecho. Fijáos también en lo fácil que obtienen el heno las monjas de la parte inferior de la tabla: sólo tienen que introducirlo en un saco mientras el abad solicita más bebida (se habrá quedado seco el tío de dar tantas órdenes).
Junto con los personajes que reposan sobre el carro, los de esta parte inferior del “retablo” son los que aparecen con una sorprendente actitud de reposo. Son los pendencieros y codiciosos. Observad cómo, en la parte inferior izquierda, una especie de titiritero porta un bebé en sus hombros y habla con un niño, ambos raptados. Junto al hombre, una gitana lee la buenaventura a una dama, mientras el hijo de la primera registra los bolsillos del vestido de la señora (¡cómo si estuviéramos en el Rastro, señores...!). A la derecha, un curandero maltrata a un paciente (y luego nos quejamos cuando vamos al ginecólogo; vamos, puro vicio) y cerrando el círculo, una monja intenta agarrar a un diablillo que toca la cornamusa, símbolo del miembro viril (no entiendo bien para qué lo querrá la hermana, cosas de la abstinencia...supongo).
Por encima de todos estos últimos personajes, muerte y asesinato.

La avaricia es el pecado principal que se representa en el tríptico. También la gula queda suficientemente ilustrada. La posesión es peligrosa.
¿No os parece que los hombres de nuestro tiempo no son tan diferentes a los personajes que nos pintó El Bosco?
¿no os parece que lo que estamos haciendo con nuestra naturaleza se asemeja cada vez más al paisaje árido, sin agua y sin plantas que domina la tabla central?
¿estamos tan lejos, como el espectador del cuadro, de ese paisaje del fondo que nos muestra un mundo en desaparición?
Ya sabéis, los únicos paraísos que existen, son los paraísos perdidos.
17/11/2003 09:53 #. Tema: El Paraíso Hay 6 comentarios.

21/11/2003

PUCCINI Y LA SOPRANO DE CANTO RODADO

puccini.jpgYa sabéis, como hoy es viernes y se me presenta por delante un espléndido fin de semana (esto no lo sabéis pero yo os lo digo), aquí os dejo una anécdota musical.

Puccini tenía fama de ser muy duro con sus cantantes femeninas. Se dice que incluso les exigía que se levantaran de madrugada para ensayar y les pedía que sus agudos fueran perfectos.
Cuentan que preparando Tosca, el compositor había ideado que la protagonista cantase el “Visi d´arte” sentada en un sillón, sin embargo, lo más frecuente es que ésta lo interprete tumbada en el suelo boca abajo. ¿Por qué este capricho genial?
Pues todo tiene una explicación:
en uno de los ensayos en Viena al que asistía el músico, el cantante masculino propició tal empujón a la soprano que la tiró al suelo, haciéndola rodar por el entarimado, quedando ésta boca abajo. La cantante, con toda la profesionalidad del mundo, continuó cantando. Puccini quedó impresionado por el efecto y decidió que ésa era la mejor posición que hubiera podido ocurrírsele jamás.

Así que dicho esto, tened cuidado, que no sé yo si es bueno tener un genio cerca.

Hasta la próxima. Os deseo un buen fin de semana.
21/11/2003 21:33 #. Tema: Sabías que... No hay comentarios. Comentar.

23/11/2003

T. ADORNO Y L. VAN BEETHOVEN: UN PASEO DE LA MANO DE GERARD VILAR

Me permito recomendaros un excelente y hermoso ensayo del fisósofo catalán Gerard Vilar titulado El desorden estético , ed. Idea Books.
El autor defiende la tesis de que el arte contemporáneo y las formas de experiencia estética ligadas a él, al contrario con lo que ocurría con el arte clásico, crean desorden, alteran nuestros esquemas de percepción, de experiencia y de lenguaje. A cambio, tenemos una nueva visión de ver y entender el mundo, incluso, nos ofrece la posibilidad de crear otro diferente. Y esta propiedad creadora va ligada a la sociedad en la que vivimos, esa sociedad que continuamente se transforma social, tecnológica y culturalmente. Por lo tanto, concluye, el desorden estético forma parte necesariamente del orden social.

En el capítulo 7, Vilar se detiene para hablarnos de la filosofía de la música dedicando el artículo a Theodor Adorno y Beethoven.



La importancia que concedió el filósofo de la Escuela de Frankfurt a la música como objeto intelectual tiene más importancia que la que se pueda pensar. De hecho, sus escritos musicales suponen la mitad de los volúmenes editados por el autor. En concreto, aquellos dedicados a Beethoven, publicados después de su muerte, son una recopilación de materiales que fue reuniendo a lo largo de más de treinta años para confeccionar una monografía sobre el músico. El trabajo está dividido en seis secciones, a saber, los escritos fragmentarios e inacabados (3 volúmenes), las notas filosóficas (5 volúmenes), los ensayos poéticos (1 volumen), las lecciones (16 volúmenes), las conferencias improvisadas (2 volúmenes) y las conversaciones y entrevistas (3 volúmenes).
W. Benjamín escribió que para los grandes hombres, las obras concluídas tienen menos peso que aquellos fragmentos en los cuales trabajan a lo largo de toda su vida. ¿Qué no habría sido de la obra que nos ocupa de haberla finalizado el filósofo? Casi ná.

Desde Pitágoras a Platón la música siempre ha estado presente en el pensamiento filosófico y, en la tradición alemana tenemos nombres como Schopenhauer y Nietzsche por lo que el interés de Adorno por este objeto de pensamiento no es único, ni lo hace singular por ello. Sin embargo, han sido muy pocos los pensadores que se han ocupado de la música de forma tan seria y sistemática como él.

El interés de Adorno por Beethoven no es casual: este músico representaba para Adorno la culminación de la tradición musical occidental como en el campo filosófico Hegel la representaba a su vez. En la obra de Beethoven se halla todo lo que luego habrá de venir de la mano de Schönberg y Weber. (Por cierto, os tengo que contar la interesante relación del primero con Loos y Kandinsky, pero eso me da para otro post, así que habrá que esperar).



Para Adorno la música es la expresión del espíritu humano. Además de sostener una concepción expresivista de la música y de su origen, mantiene la teoría de que toda composición es la materialización de una interacción de fuerzas entre la lógica que imana de la música y la sociedad. Existe una relación, pues, entre la obra musical y la sociedad, pero no de reflejo, sino de refracción. Beethoven es el paradigma musical de la burguesía revolucionaria y su música está estructurada como dicha sociedad. Así, esa relación de refracción se produce a partir de la autonomía de la obra. La música no es imagen de otra realidad, es conocimiento sin conceptos de la sociedad.
La música está, a un mismo tiempo, cerca y lejos del lenguaje. Cerca, como en Bach, pues se trataría de un lenguaje discursivo puramente musical y, lejos, como en Beethoven, porque su música puede hablar “sin palabra, imagen o contenido”.

Por otro lado, nos dice Adorno que la música occidental lleva un camino paralelo de racionalización como otros ámbitos de la esfera cultural. Si con Newton despega un proceso de dominio de la naturaleza, con Bach comienza el proceso de dominio de la naturaleza musical aunque diferenciándose del primero en su carácter no subordinador: existe una oposición entre la racionalidad estética o mimética y la mera racionalidad instrumental.
La tonalidad tradicional es sólo una etapa del desarrollo de la música y es la tonalidad, el material con el que Beethoven lleva al extremo la racionalización musical llegando a un punto de no retorno al que llamamos atonalismo. Lo sublime artístico que caracterizará a la música de vanguardia está presente en la obra beethoviana: carencia de imágenes o imágenes de aquello que carece de imagen, la desmitologización de la música, la autonomía musical. Como en la filosofía hegeliana, la música de Beethoven sólo expresa su contenido como palabra y concepto mediadamente, como filosofía, como lógica formal ya que “la reproducción de la sociedad como un idéntico es insuficiente, incluso es falsa”.



El concepto de sistema hegeliano queda representado en la música de Beethoven por la tonalidad; el concepto de negación viene dado por la fractura melódica antes de que ésta culmine como nos lo muestra en el comienzo de la Heroica o en el primer movimiento de la octava Sinfonía.
El arte y la filosofía van estrechamente cogidos de la mano. Para Adorno, la verdadera experiencia estética tiene que convertirse en filosofía o no es absolutamente nada.
”Toda obra de arte, aún la más hermética, habla con el lenguaje de su forma más allá del pensamiento, por muy rudimentario que sea, y, como éste no se queda quieto, necesita también de la filosofía como proceso pensante, pero de modo que no lo deshaga todo guiada por prescripciones normativas. Y como el pensamiento es universal, toda reflexión nacida de la obra de arte le será exterior y su fecundidad se medirá por la luz que arroje al interior de la obra”
23/11/2003 11:58 #. Tema: La estantería de Don Quijote Hay 3 comentarios.

25/11/2003

DIO SU REVÉS LA LUZ. Y NACIÓ EL NEGRO

avepluma.jpgEste pasado fin de semana me ha sucedido algo extraordinariamente raro: he recuperado un libro prestado.
No sé vosotros, pero para mí el hecho de “ofrecer un libro a un amigo con la esperanza de recobrarlo” es un acto de fe y produce una herida en algún sitio de mi corazón. A medida que pasa el tiempo, como en todas las cosas, la herida cicatriza y se cierra. Pero es un cerrarse en falso, porque cuando vas a buscar ese libro a la estantería de casa, no lo encuentras, piensas que la última vez que lo cogiste no lo debiste poner en su lugar acostumbrado, que no, qué tonta, que cenando un día con futano te lo pidió y tú con dolor de corazón, se lo ofreciste con una sonrisa, no hay prisa, no hay prisa, devuélvemelo cuando quieras...

En Memorias de África hay una escena que recuerdo con cariño y que viene a decir que quien no devuelve un libro prestado, se queda con un libro más y con un amigo menos. El que presta el libro, sólo pierde el libro.
Yo, por mi parte, todavía no he llegado a ese extremo, entre otras cosas porque he aprendido a mentir con los años y porque mis amigos, los de verdad, esos a los que presto mis libros, tienen, como los buenos cuadros, las dosis justas de sombras y luces, de claros y oscuros que hacen que el conjunto sea atractivo y armonioso.

Pues bien, el libro que ha vuelto a su casa es el que Rafael Alberti dedica a la pintura.
La cuestión no está en que sea difícil o imposible encontrarlo en el mercado, que no lo es. Incluso en mejores ediciones que la mía. Pero es que la que yo tengo, es una edición del año 78, publicada por Seix Barrall y comentada, subrayada y cochineada por mí.

Como homenaje a esos amigos que devuelven los libros prestados a sus dueños, dedico estos versos surgidos de la mano del poeta gaditano con los que he vuelto a soñar este fin de semana en el que me ha sucedido algo extraordinariamente raro: he recuperado un amigo abandonado.

AL CLAROSCURO

A ti, nocturno, por la luz herido,
luz por la sombra herida de repente;
arrebatado, oscuro combatiente,
claro ofensor de súbito ofendido.

A ti, acosado, envuelto, interrumpido,
pero de pie, desesperadamente.
Si el día tiembla, tú, noche valiente,
si la noche, tú, día enardecido.

A ti, contrario en busca de un contrario,
adverso que al morder a su adversario
clava la sombra en una luz segura.

Tu duro batallar es el más duro:
claro en la noche y por el día oscuro.
A ti, Rembrandt febril de la Pintura.
25/11/2003 09:54 #. Tema: El Paraíso Hay 2 comentarios.

26/11/2003

CRETINO

focolibro.jpg“el que sufre de cretinismo”, 1884. Del francés crétin íd., a su vez tomado de un dialecto de la Suiza francesa, donde es la forma local de la palabra francesa chrétien “cristiano”, aplicada allí a los cretinos como eufemismo compasivo.
DERIV. Cretinismo “enfermedad degenerativa que causa alteraciones de la inteligencia y vicios de conformación del cuerpo”.


Habrá que reconocer que se trata de una enfermedad muy extendida y hasta contagiosa en grado sumo que en nuestra sociedad padecen personajes de la vida pública, de cualquier ámbito que de esta última se deriven.
Como ejemplo ilustrativo de afectados por la enfermedad de forma crónica e irreversible, tomemos a todas aquellas hembras del mundo del corazón (y de zonas más bajunas) que no saben hacer la “o” con un canuto porque emplearon su inteligencia para redondearse las tetas con el fin último de que el canuto penetre en mejores condiciones.

En fin, una enfermedad ésta, que desgraciadamente, nunca podrá ser erradicada.
26/11/2003 16:58 #. Tema: El legado Corominas Hay 10 comentarios.

28/11/2003

LA MANO AM-PUTADA DEL MARQUÉS DEL VALLE, VIZCONDE DE VIEXIN Y SEÑOR DE CARAMIÑAL

valle inclan.jpgCuentan las crónicas de la época, que en 1889, Ramón María del Valle-Inclán tuvo una pelea en la madrileña Puerta del Sol con el crítico y escritor Manuel Bueno. Éste le propinó tal bastonazo en la muñeca izquierda que uno de los gemelos que Valle-Inclán llevaba en la camisa se clavó de tal modo en la piel que le causó una profunda herida. Por descuido y dejadez, nuestro ilustre escritor no se preocupó por curarse la herida, infectándosele hasta tal punto que le tuvieron que amputar la mano.

Según testimonios de amigos del escritor, éste solía contar la historia de que luchando contra un león, había sido el animal el que de un bocado le había comido la mano. Esta historia la contaba por cuantos cafés de Madrid frecuentara, y la contaba tan orgulloso, comparando su manquedad con la de Cervantes, que se dice que en una ocasión Jacinto Benavente le replicó:

- “Vamos, Ramón, que eso no fue en Lepanto”

Yo os digo una cosa: creo que verdaderamente se la amputeó un león.
28/11/2003 09:39 #. Tema: Sabías que... Hay 7 comentarios.


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