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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2003.

09/10/2003

Comienzo

Portada.jpgJueves, 9 de octubre de 2.003.
09/10/2003 19:43 #. Hay 3 comentarios.

10/10/2003

LA SELVA DE LOS SUICIDAS

infierno.jpgEstoy leyendo una novela de Jose Carlos Somoza titulada “Clara y la penumbra”. Una novela de intriga que se desarrolla en el año 2006. La trama gira en torno al asesinato de una adolescente. Hasta aquí todo bien. Lo interesante es que que la jovencita es una obra de arte. El arte hiperdramático, como lo denomina el autor, es un tipo de pintura/escultura cuyo soporte es el ser humano (evidentemente adolescente). Los cuerpos son laboriosamente imprimados: se les rasura en su totalidad –incluso carecen de pestañas- y se les prepara psicológicamente para que, una vez hecho lo anterior, sean trabajados por el artista. Los lienzos, o sea, los adolecentes, son expuestos en galerías de arte para su posterior compra o alquiler por parte de cualquier coleccionista.
He de reconocer que hasta hace bien poco, mi concepción del arte se basaba en la idea del “todo vale” , concepción que tantas veces ha servido de tema de discusión con mi marido y al que teníamos que abandonar por mutuo acuerdo en pocos minutos para salvaguardar la paz familiar. Pues bien, mi “todo vale” se traducía, grosso modo, a que me resulta difícil censurar la labor de un artista, sea del campo que sea, por utilizar materiales, formas, conceptos estéticos etc, que vayan en contra de “mi” gusto o del gusto que impere en la sociedad que sea, en el momento histórico que sea. El pobre desgraciado de Toulouse-Lautrec pagaba con sus pinturas a las putas que lo acogían en su casa, los burgueses de la Viena de final del XIX deploraban las construcciones funcionalistas de Loos y su particular visión de concebir la arquitectura, etc. En fin, el arte no tiene que servir para nada a la sociedad , no tiene que enseñar nada, no es mejor ni peor por el tiempo empleado en su ejecución, ni por el lugar donde se expone la obra de arte (recuerdo la anécdota reciente de unos estudiantes de bellas artes que consiguieron colgar un lienzo de su cosecha en el Guggenheim de Bilbao durante un día o dos sin ser descubiertos por el personal del museo), ni porque esté o no valorada en tantos y tantos millones de dólares... Sin embargo, cuando con la obra de arte abandonamos el ámbito de la estético para entrar en el ámbito de la ética, todos mis argumentos comienzan a desmoronarse. Volviendo a la novela en cuestión, (¡ojo, no he terminado de leerla!), ¿podremos algún día ser miembros de una sociedad tal que juzgue el hecho en cuestión, es decir, la muerte de una adolescente, como un caso de robo y no de asesinato?
De lo que sí estoy absolutamente segura es que, ladrones o asesinos, seremos huérfanos y todas las orfandades producen tristeza.
10/10/2003 14:03 #. Tema: El Infierno Hay 1 comentario.

La sombra del viento

lasombradelvientog.jpgUna obra excelente de Carlos Ruíz Zafón. Primera novela de un escritor dedicado hasta el momento a la literatura infantil que conmueve y revuelve los sentidos. Magnífica obra, magnífico amigo a partir de ahora.
10/10/2003 15:25 #. Tema: La estantería de Don Quijote Hay 6 comentarios.

Ten hermanos para esto

Tonelete.jpgSandro Botticelli es el nombre por el que popularmente conocemos al pintor del Quattrocento italiano Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi. Botticelli era el apodo de su hermano mayor, Giovanni, cuya obesidad provocó que el mote de tonelete se extendiera a todos los miembros de la familia.
Mira tú, que en todos sitios cuecen habas...
10/10/2003 18:04 #. Tema: Sabías que... No hay comentarios. Comentar.

11/10/2003

El mito del eterno retorno

pensador.jpgYa es sabido por todos la disputa que enfrenta a los hombres de ciencias y a los de letras. Nadie, y digo nadie, se libra de ella aunque crea en su foro interno tener esta cuestión superada. Quizás unos sean más hábiles que otros a la hora de ocultar este aspecto ante un tercero, pero siempre nos queda un resquicio de orgullo prepotente cuando pertenecemos a uno u otro “mundo”.

La lid que nos ocupa se muestra más cruel cuando aquel o aquella con la que compartes tu vida es del bando contrario al tuyo. Ese es mi caso. Mi marido es licenciado en ciencias matemáticas (que no matemático, como él recalca) y yo soy licenciada en filosofía (que no filósofa, como desearía). El tiene su blog , magnífico por cierto, y yo tengo el mío (ésta, vuestra casa). Cuando hoy estábamos recogiendo los platos de la mesa después de comer, le he comentado que el título de uno de los temas del blog, a saber, la torre de Segismundo , respondía a una cuestión muy simple. Si de algo disponía el desdichado recluido en su torre era de tiempo para pensar y en ese tema iba a colocar los artículos que para mí fueran una invitación a ello. Tras un silencio aterrador, una carcajada ensordecedora:

-cómo sois los de letras, yo tengo el mismo tema en mi blog y se titula “para pensar” .A secas.

Todavía le quiero.
11/10/2003 15:53 #. Tema: La torre de Segismundo Hay 6 comentarios.

12/10/2003

LAURENTIUS MINOR O EL PODER DE LA SUGESTIÓN

Ficino.jpgQuattrocento florentino. Botticelli recibe el encargo de pintar la Primavera para su joven mecenas Lorenzo de Pierfrancesco di Medici. Laurentius minor, como se le llamaba para distinguirlo de su poderoso pariente, contaba con catorce o quince años cuando su tutor, Marsilio Ficino, se vió en la obligación de encargar al pintor una alegoría de carácter moral bajo la apariencia de la mitología clásica que provocara que su pupilo abriera los ojos al concepto de Humanitas renacentista.

Este principio moral, pedagógico estaba representado por la figura de Venus, pues la misma Humanitas “es una ninfa de gentileza excelente (...). Su alma y su mente son el Amor y la Caridad, sus ojos la Dignidad y la Magnanimidad, las manos Liberalidad y Magnificencia, los pies Gentileza y Modestia. El conjunto es, por tanto, Templanza y Rectitud, Encanto y Esplendor”.

Ficino no se cansa de ensalzar la nobleza de la vista y la sublimidad de la belleza visual, ya que nada más fácil para un muchacho como su discípulo que no hacer esfuerzo intelectual alguno ya que el mensaje “le entraba por el ojo”. En este punto, Lorentius minor no se diferencia tanto de mi hijo de diez años, ni siquiera el mensaje de Ficino se desvía del mío como madre a pesar del momento histórico. El joven florentino tenía a su disposición tutores y medios; mi hijo tiene unos padres con estudios superiores, profesores y medios con los que el mecenas no hubiera soñado jamás. Sin embargo y, muy a mi pesar, a mi Ignatius le faltan ganas.

Y me diréis a qué viene todo este rollo de Lorenzo, Ficino y de la Humanitas. Pues viene a cuento porque mi hijo me formuló no hace mucho tiempo la siguiente pregunta:

- “mamá, ¿por qué tienen que existir los libros?”

¿Os imagináis al bueno de Botticelli pintando una game cube de donde surgen tres pockemon de la mano intentando capturar en su pockeball a Simonetta Vespucci?
12/10/2003 15:51 #. Tema: La torre de Segismundo Hay 1 comentario.

13/10/2003

ROSA, ROSAE

osadia.jpgSi hay algo que gusta al ser humano es alardear y alardes hay de diferentes tipos: de armas, de riqueza, de belleza, de estatus social etc. Lo más usual es que uno alardee de lo que tiene, pero también existen casos de lo contrario. Parece ser que como animales sociales, nos preocupe por ejemplo nuestro aspecto físico. ¿Por qué nos ruborizamos si tenemos un moco pegado en la nariz?, ¿por qué los varones buscan cualquier rincón para subirse la cremallera de los pantalones cuando comprueban que ésta está bajada?. Sin embargo, parece no preocuparnos el hecho de meter la pata cuando queremos alardear de nuestra amplia cultura, de pegarle una patada al diccionario o, en definitiva, hacer un mal uso del lenguaje.
Cuando un niño dice “he escribido una carta a la abuela”, comprendemos que su estructura mental del lenguaje le lleva a creer que está bien dicho y le concedemos tiempo para que se aburra con los verbos irregulares. Cuando la modelo Sofía Mazagatos emplea el término candelabro, para referirse a la expresión estar en el candelero; cuando la misma individua alardea de que su autor preferido es fulanito, pero que no ha leído nada de él, pues no le concedemos nada porque no tiene remedio. Cuando un alto cargo del Departamento de Cultura de la Xunta de Galicia alardea ante las puertas de un auditorio de que Carmiña Burana es una de las mejores voces líricas femeninas que posee su tierra; cuando otro cargo público a nivel estatal comenta en televisión que lee a la escritora Sara Mago, en fin, ya se me empiezan a abrir las carnes y me planteo a quién demonios pago mis impuestos. Pero hay más, muchos otros personajes públicos, periodistas por ejemplo, cuya herramienta fundamental para realizar su trabajo es la palabra, que nos regalan cosas como la manida locución en olor de multitudes en lugar de en loor de multitudes. Está bien, todos de acuerdo que el aroma a humanidad puede hacer el aire irrespirable, pero me imagino a toda esta gente, sobacos en ristre, y gritando el nombre del homenajeado. También existe otra locución, que aunque se emplee menos que la anterior, no deja de tener su allá y es en olor de santidad. Aquí el periodista en cuestión no ha superado la etapa anal e identifica, Padre de la Iglesia, Papa, viejo, olor.
La ignoracia es muy atrevida y si personajes de relevancia pública (aquí no incluyo a la modelo porque es inclasificable) llevan constantemente pegado el moco de la osadía intelectual, imagináos qué ocurre con el mortal de a pie, con el anónimo. Pasa lo que a mi ginecólogo le ocurrió cierto día cuando al consultar a una paciente sobre qué metodo anticonceptivo utilizaba con su pareja, ésta le contestó:

- utilizamos el corpore in sepulto

¿no será que lo que le quería decir soterradamente al ginecólogo era que le recetara una caja de viagra para su marido?
13/10/2003 15:42 #. Tema: El Purgatorio Hay 6 comentarios.

14/10/2003

HISTORIA DE UN ROTO Y UN DESCOSIDO

insulto.jpgCuenta el dicho popular que siempre hay un roto para un descosido, y cuanto mayor es uno más grande se hace el otro. Este fenómeno tiene en el insulto uno de sus más claros exponentes.
En ocasiones el insulto posee la espontaneidad del estornudo y comparte con éste su carácter de irremediable. Existe el insulto en soledad, el autoinsulto, ése que nos dirigimos a nosotros mismos cuando hemos metido la pata, pero este tipo tiene una peculiar característica que lo diferencia del resto, a saber, su falta de violencia. ¿quién no se ha autoinsultado alguna vez? ¿quién no se ha dicho en alguna ocasión el famoso “seré gilipollas...” con esa cadencia final que te trae la paz y te amortigua el resentimiento para contigo mismo? Porque el autoinsulto tiene un efecto apaciguador que te impide autopropinarte una bofetada.
Sin embargo, el insulto por antonomasia, conlleva en su naturaleza un alto grado de violencia. Mi querida España, como diría la cantante, ha sido y es un país puntero en lo que a insultos se refiere. Como dato curioso he encontrado una página web que dedica uno de sus apartados al insulto para extranjeros
En el Siglo de Oro patrio, nos encontramos insultos como bellaco y malandrín que se resolvían elegantemente con un cruce de espadas. Incluso uno de nuestros grandes poetas dedicaba un magnífico soneto a la nariz de su enemigo en el arte de la pluma. Lo transcribo a continuación para deleite del lector:

Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;

Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;

Érase un naricisimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.


Desgraciadamente con el transcurso de los siglos, el insulto ha perdido la musicalidad y el savoir faire de antaño. Ahora los tenemos del tipo gilipollas/cabrón junto con otros y su carácter multiuso hace que valgan tanto para un roto como para un descosido y la fuerza e intensidad con la que se pronuncian van acompañados de un deseo irrefrenable de hostiar al contrario. Cuanto más mamón es uno más maricón es el otro y, qué decir tiene cuando le recuerdan a uno la supuesta profesión de la persona que lo trajo al mundo.
Al contrario que lo que ocurre con su propia esencia, con el devenir del tiempo nos hemos vuelto más sofisticados a la hora de buscar el soporte donde reproducir el insulto: ahora hacemos pintadas en las paredes de los edificios de nuestra ciudad. Con dicho soporte cubrimos dos tipos de necesidades: una, la del propio insulto/pintada y, otra, la que soterradamente le propinamos al propietario del edificio, que es, a saber, “jódete cabrón y limpia mi mierda”. Pues bien, dentro de toda la vulgaridad que se ha apoderado de la figura que estamos tratando, encontré no hace mucho tiempo, uno que me llamó poderosamente la atención por su contundencia y solemnidad. Huérfano de hermanos en una pared blanca en mitad de la nada, aparecía inmisericorde lo siguiente:

BUSH
TONTO


¡qué placer!
14/10/2003 12:24 #. Tema: El Infierno Hay 3 comentarios.

El secreto de una niña

grito3.jpgHannibal Lecter, el famoso psiquiatra de El silencio de los corderos, ofreció a la joven teniente del FBI, la primera pista para resolver el caso que le habían encomendado. El astuto antropófago iluminaba el camino de la deducción con un meritorio estilo socrático que nos puso a todos la piel de gallina.

- ¿qué es lo primero que nos mueve? La codicia.
- ¿qué es lo primero que codiciamos? Lo que vemos todos los días...

cuando yo era una niña (no recuerdo la edad exacta pero en torno a los siete u ocho años) había en el salón de casa una estantería repleta de libros. Allí aguardaban en silencio ordenados por categorías diversas: había nueve o diez “igualitos” de color rojo sangre, grandes y majestuosos, con todo el saber en su poder, mirando por el rabillo del tomo al resto; había otros, también igualitos entre sí, más pequeños que los anteriores, de un azul metálico, donde uno podía encontrar el secreto de todas las enfermedades; en un rincón, casi por la fuerza, vivía uno que llegó a gustarme mucho, y contaba las maravillas de las capitales europeas (todavía me estremezco al recordar lo que tuvo que sufrir el arquitecto del Kremlin a manos de Iván El Terrible); ...y más abajo se encontraban los modestos.

Los modestos ocupaban casi por completo la librería (desmontable, por cierto) pero no ostentaban el lugar preferente de las enciclopedias. Eran libros de diferentes tamaños, colores y espesores.
Entre esta comunidad bien avenida, vivían Stevenson junto a Lovecraft y Poe. Shakespeare era considerado un gran terrateniente pero Borges era el dueño de una balda entera. Tres amigos inseparables ocupaban un discreto adosado: Dante, Virgilio y Petrarca, la comidilla del barrio: se rumoreaba que dos de ellos habían hecho un viaje juntos, pero debieron de enfadarse porque uno de ellos regresó en la segunda escala del trayecto.
En copropiedad vivían poetas como Cernuda, Machado, Neruda, Celaya, Miguel Hernández y otros, que tenían que verse las caras con unos locos que se llamaban Sartre y Camus. Recuerdo que incluso había un miembro de la nobleza en una esquina (siempre hemos sido muy rojos) que se llamaba el Marqués de Sade, negro como la noche y tal como yo me imaginaba su capa.
Junto a Valle-Inclán y Pío Baroja vivía un personaje, de cuyo nombre no puedo acordarme, del que todos se reían. Parece ser que se volvió loco de tanto leer unos libros de los que llaman “de caballería”, pero a mí siempre me cayó bien porque era alto y delgaducho como mi padre, y un señor que me recordara a uno de mis seres más queridos no podía sino parecerme simpático.

Había muchos otros y todos cohabitaban en perfecta armonía. Hasta tal punto se querían, a pesar de cunas y condiciones, que cuando mi hermano cogía uno, enseguida se venían abajo los demás de lo mucho que lo echaban en falta.

Cuando mi estatura me lo permitió, ya podía ver todos los miembros de aquel edificio singular en un solo golpe de vista y, fue entonces cuando lo descubrí: solo, exiliado, prisionero de la nada.
Me apresuré hacia la cocina para hacerme con una banqueta que me permitiera coger el libro que había surgido de la noche a la mañana. “Quizás haya vivido aquí todo el tiempo y yo no me he dado cuenta” pensé. Sus tapas eran duras y resistentes, como la cabaña que resiste a los soplidos del lobo. Toda una gama de grises lo recorrían sin dar tregua a ningún otro color jugando a las formas.
Al principio no puede ver nada, concentrada como estaba en el propio descubrimiento y, para qué negarlo, intentando que no se me cayera de las manos.
Un hombre y una mujer reposaban con rostros satisfechos sobre un lecho deshecho.

Dejé el libro sobre el estante,
Dejé la banqueta en la cocina.
Nunca pregunté nada sobre el libro prohibido.

En muchas otras ocasiones fui a visitarlo y él, benévolo con la niña que lo acogía, me enseñaba su hogar por dentro.
Fue mi primer secreto y El Decamerón era su nombre.
14/10/2003 23:27 #. Tema: El Paraíso Hay 5 comentarios.

15/10/2003

EL ORIGEN PERDIDO

el origen perdido.jpgÚltima entrega de la escritora Matilde Asensi. Salvo alguna magufada sobre la teoría de la evolución en boca del protagonista, buena novela para pasar el rato.
15/10/2003 13:22 #. Tema: La estantería de Don Quijote No hay comentarios. Comentar.

18/10/2003

La caja negra o la recuperación de la memoria.

desolacion2.jpgHace unos meses mi librera, una gran profesional por cierto, me recomendó la lectura de Soldados de Salamina, tan de actualidad, a pesar de que la novela se apartara de mis preferencias habituales. No la leí de inmediato, al contrario de lo que suelo hacer, porque había algo que me frenaba y me distanciaba de ella.

Entre un libro y su lector debe de existir una confianza tal que uno y otro se entreguen como amantes. El placer que me ofrece será recibido con todos mis sentidos:
con la vista abarco a mi compañero en plenitud y me voy cayendo poco a poco en los detalles; con el tacto determino su forma, la textura de las hojas, la expresión del papel y lo recorro de arriba hacia abajo como en el juego del amor; con el olfato (confieso que me encanta oler sus hojas, en profundidad, a la manera que los perros se huelen entre sí) nos acercamos y nos presentamos, nos fundimos y se desprende de parte de sí mismo (sobre esta cuestión, os recomiendo un libro titulado Lo que Einstein le contó a su barbero, precioso por su frescura y su inocencia donde su autor, Robert L. Wolke, responde a un sinfín de cuestiones sobre fenómenos cotidianos que por serlo, creemos sabidos y cuya comprensión se nos escapa de las manos, al menos a esta humilde servidora). Con el devenir de sus páginas, mi oído evoca el susurro de mi playa en invierno y con el gusto... bueno, he de confesaros que todavía no he chupado ninguno pero me relamo con voluptuosidad y el estómago se me encoge.

Como todo acto amoroso, el comienzo de la lectura de un libro es un tanteo entre fuerzas, un entregarse lentamente, una ausencia de tiempo hasta que la historia te envuelve de tal forma que sucumbes precipitada e irremediablemente ante ella. Cuando llega el final, el vacío y la tensión te hacen dormitar. En mi caso, tiene que pasar un tiempo hasta que vuelva a enamorarme de otro. “Pasó el efecto...” suelo pensar.

Quizás eso es lo que me ocurrió con Soldados de Salamina , quizás no se me había pasado el efecto. Cuando un domingo (¡qué crueldad de día!) resolví acogerlo, ya no pude abandonarlo más. Me sorprendió porque se me ofreció una historia de vencidos y de desencanto, una historia que no esperaba encontrar: como la que he descubierto esta misma semana sobre mi propia historia.

Soy la menor de cuatro hermanos y la menor también de una trole de primos y por esta razón, pienso, siempre se ha tenido cuidado conmigo. De mi abuelo paterno sólo he sabido que murió junto con su primogénito después de la guerra. El desencadenante de que haya recuperado mi caja negra ha sido la publicación de un ensayo sobre el avance de las tropas franquistas desde Sevilla hasta Badajoz. La columna de la muerte se titula. En un listado infinito, de esos aleph-cero de los que habla mi marido, leo la relación de muertos, de personas anónimas, panaderos, jornaleros, albañiles, amas de casa... y encuentro los nombres de mi abuelo y de mi tío, un muchacho de 22 años al que fusilaron tres días después que a su padre una vez de haber sido ambos torturados.
Fueron enterrados en una fosa común.

Esta vez mi amante me ha dado una mala noticia, de ésas que sólo saben darte los amigos de verdad. Sin embargo, me ha regalado algo: la caja negra, la que no pudieron tener ni mi tío ni mi abuelo.
18/10/2003 19:15 #. Tema: El Infierno Hay 2 comentarios.

19/10/2003

LA DAMA DEL CONDADO DE BLOG

zambrano2.jpgHan transcurrido ya muchos años desde la última vez que la vi en televisión. Entrevistaban a una mujer, hermosa en otro tiempo, en un programa de TV2, de esos que se emiten a altas horas de la noche dado que alguien importante en este medio de comunicación debe pensar que los españoles interesados en cualquier forma de cultura no van a trabajar al día siguiente, pero eso es otro tema...

La mujer a la que dedicaban el espacio de esa noche no era otra que María Zambrano, una señora del saber (señora en sentido de propietaria, dueña) y de infinita delicadeza. Lo cierto es que el periodista sacó bastante jugo a la entrevista, cuestión ésta de enorme importancia dado que lo más habitual es que el entrevistador no salga de la superficie del personaje. Cuando la entrevista llegaba a su fin y ambos paseaban confiados el uno con el otro, el periodista interrogó a la Zambrano acerca de su parecer con respecto a la amistad:

- la amistad es la expresión más inequívoca del concepto de libertad.
- Pero eso ¿no es una contradicción en sí misma? replicó el periodista.


a lo que María Zambrano contestó:

- creo más en las paradojas de la vida, que en las antinomias del pensamiento.

Envidié miserablemente como no lo he hecho jamás.

¡Ojalá que este medio que se nos ofrece hubiera existido desde siempre!. Sin duda, María Zambrano hubiera sido la dama de este condado.
19/10/2003 18:51 #. Tema: El Paraíso Hay 2 comentarios.

21/10/2003

MANÍAS, COSTUMBRES Y ELFOS DOMÉSTICOS

dobby1.jpgDesde que nace hasta el final de sus días el ser humano acopia en menor o mayor medida, en menor o mayor grado, una serie de comportamientos y actitudes internas y/o externas que independientemente del número de veces que ocurran los hechos que las causan o determinan se repiten con idénticos efectos. Me explico: aquí la que suscribe es incapaz de ver un cuadro torcido colgando de la pared, incapaz de echarse a dormir si la puerta del armario está entreabierta o incapaz de no sacarse la lengua en el espejo de cualquier ascensor. Incluso, y esto que sigue es una íntima confesión, soy incapaz de abstenerme de contar los azulejos del cuarto de baño cuando lo visito (creo que nunca he terminado de contarlos porque siempre hay un niño que interrumpe la tarea).

Como animal social, el hombre observa a sus semejantes y, aunque dichos actos y comportamientos no son fáciles de descubrir a simple vista dado que intentan ocultarse a la comunidad, basta con convivir con otro especimen de tu especie para descubrir que no estás sólo en esto de las manías.
Cuando te consideras un bicho raro por sacarte la lengua ante el ascensor como un acto individual e íntimo, descubres que puede haber alguien que en el mismo lugar, se coloca detrás de un vecino y le hace muecas con la boca mientras tú intentas mantener el tipo hablando sobre lo limpio que está el portal o cuando en cualquier espectáculo tu marido aplaude en múltiplos de veintitrés veces exactas, que para eso es matemático. En este caso, la manía deja de ser un acto íntimo y personal para convertirse en espectáculo. No creáis, los animales también tienen sus manías, y en el caso de mi perro algo se le debió de contagiar del dueño porque en la calle con hembra cerca, se afanaba tanto en levantar la pata cuando meaba para demostrar su masculinidad, que vencido por el impulso siempre terminaba en el suelo. Pero bueno, una anécdota más.

Se dice también que el ser humano es un animal de costumbres. Me voy a centrar en el de género masculino porque es el que más abunda en mi entorno familiar y en el profesional (no penséis que es cuestión de feminismo ni muchísimo menos, pero cada uno estudia lo que tiene a su alrededor, es más barato y efectivo).
Solemos considerar como costumbre que el hombre (independientemente de su edad) deje su ropa tirada por doquier, entonces decimos que tienen la manía de no llevar la ropa sucia al cesto correspondiente. El tema de los calcetines lo voy a dejar a un lado ya que se sale de toda esta argumentación porque, como todos sabemos, su lugar natural es el suelo por definición. También es interesante el concepto “mando a distancia”. No es que tengan la manía de apropiárselo sin miramientos sino que es ya un derecho adquirido por la costumbre. El momento “no encuentro (...) en el cajón” no es manía ni costumbre, sencillamente son bromas que nos gastan los elfos domésticos. En cuanto tú, mujer, vas al cajón, aparece el objeto por arte de magia.
Los elfos domésticos gastan bromas tanto a hombres como a mujeres porque la jovialidad y el humor son intrínsecos a su naturaleza.
Son esos seres que dejan migas de pan sobre el sofá, dejan el envase vacío de la leche en el frigorífico, los que se olvidan de poner la lavadora cuando tú no estás o cuando después de comer, en sábado o domingo (únicos días de la semana en los que me lo puedo permitir) te dicen: vete, vete a echarte un rato que nosotros recogemos la mesa. Entonces, ocurre que cuando te levantas de tu minisiesta con miles de interrupciones, de gritos y ruido de puertas, y te diriges a la cocina, compruebas que los elfos se han olvidado de recoger el fairy, el estropajo y el agua chorrea por el fregadero. ¡ay, estos seres sobrenaturales!

En definitiva ¿sabéis una cosa?
que me quedo con mi marido y mis hijos, con sus manías y sus costumbres.

p.d. He descubierto que también en la web existen tales elfos. Sin ir más lejos el domingo pasado me encontré que las estadísticas de éste vuestro blog habían desaparecido. Se han perdido el número de visitas y el número de comentarios, pero por suerte me han permitido partir de cero.
¡Monada de criaturitas...!
21/10/2003 13:44 #. Tema: El Purgatorio Hay 170 comentarios.

24/10/2003

MENS SANA

inodoro2.jpgRecuerdo, hace ya muchos años que, tras la salida del colegio a las cinco de la tarde, volvía a casa y allí encontraba a mi madre cosiendo en la cocina y oyendo el programa radiofónico de Elena Francis. Entonces ella me preparaba la merienda mientras yo me lavaba las manos y me quitaba los zapatos. La merienda consistía en un bocadillo (con pan de la tarde) de chorizo de Pamplona o mortadela. A veces, incluso, de la mismísima Nocilla que me sabía a gloria bendita. Me comía el bocadillo partiéndoseme el moco con la historia de personas cuya vida transcurría en desgracia en desgracia, a las que yo no conocía pero de las que, gracias a la Sra. Francis, me sentía muy cercana.
Terminado el bocadillo hacía los deberes y bajaba a jugar al barrio con mis amigos: el escondite, la comba, la goma, a vivos y muertos, a mamás (a papás no porque los niños no se prestaban a ello) y otros más de los que no me acuerdo. Una vez que iba anocheciendo subía a casa, me ponía el pijama y a cenar.
La dieta alimenticia de esos años consistía en general, de estofados de carne a los que yo añadía kilos de mantequilla para aplastar las patatas y hacer un puré con ellas desterrando la carne porque no podía soportar que no estuviera frita. También mi madre me martirizaba con alubias, garbanzos y lentejas seguidos de una guarnición repugnante de chorizo, morcilla, tocino y carne, que me comía en silencio, como si de una penitencia se tratara por mi condición de infante. Era terrible, aunque lo peor eran los desayunos: un gran vaso de leche con cola cao que me revolvía el estómago como bajo el efecto de una gran montaña rusa. Todavía no entiendo por qué mi madre me decía que no iba a crecer si no tomaba leche puesto que desde que yo recuerdo, he medido 1,70 cm. Cosas de madres...
En cuanto a la bebida, agua, agüita rica y para de contar. La coca-cola para los americanos, en todo caso, un poquito de vino con gaseosa que lo demás era tirar el dinero.
Mens sana in corpore sano.

Telón de fondo: aparece en escena una nueva madre: yo.
Han transcurrido un carro de años.
Personajes principales: dos niños, una niñera.
Personajes secundarios: una madre
Descripción de la escena:


La niña de los bocadillos de mortadela ahora tiene dos hijos. Cuando son las cuatro y media de la tarde, una maravillosa mujer descendiente directa de Mary Poppins espera a la puerta del colegio que los niños salgan (el colegio está lejos de casa) porque la madre de las criaturitas trabaja ocho horas al día en una oficina. La merienda consiste en un pequeño bocadillo “a lo tradicional” y bollería plastificada que debe contener, sine qua non, un cromo de futbol, una pegatina de las tres mellizas o una chapa de no sé qué personaje infantil japonés. Los niños tienen que jugar en el barrio bajo la atenta mirada de la nodriza. No saben qué es el escondite, pero utilizan unas máquinas parecidas a un ordenador en miniatura que cuestan una pasta y son capaces de saberse de memoria las veinticinco mil evoluciones de un bicho (también japonés) que ataca a sus semejantes de mil formas diferentes. Todos viven en Pueblo Paleta (¡hay que joderse con el nombrecito del pueblo!). Los niños ya no juegan a mamás y a papás porque en casa tienen un tamagotxi que además se les muere constantemente...
Los niños no juegan en la calle todos los días porque tienen otras cosas que hacer ya que deseamos que nuestros hijos hagan lo que nosotros no pudimos hacer: se llaman actividades extraescolares

La dieta alimenticia varía de la secuencia anterior. Ahora aunque la madre quiere imponerse, se come hamburguesas, pizzas todo bien embadurnado de un tomate con nombre de personaje operístico. Pero no creáis, no sólo ha cambiado el mundo de los niños sino también el de los adultos porque estamos es un estado de bienestar.
Imagináos qué bien me siento, cuando después de haber llevado a los niños al cole, haber pasado toda la mañana en la oficina, vuelta a casa y recoger lo que no te ha dado tiempo, volver a la oficina por la tarde, llegar a casa y revisar si han hecho los deberes, hacer la cena, el baño de los niños, poner la mesa, quitar la mesa y fregar, acostar a los niños... me baja la regla y veo en televisión un anuncio idílico de compresas con alas en las que más o menos te dicen que en esos días del periodo si no sabes a qué huelen las nubes eres una gilipollas. A mí a esas horas todo me huele a cama y colchón.

Pero el estado de bienestar, que vela por nosotros, también es consciente de que la mujer de hoy, liberal y trabajadora, necesita una ayuda. Por eso ¿para qué seguir fregando los platos con el jabón tradicional si ahora Fairy te proporciona una fórmula denso-activa que no estropea tus manos? Si además la grasa se te resiste ¿por qué le vas a dar al estropajo cuando puedes emplear el detergente x con desincrustol-D? Y no digamos cuando tienes que fregar el suelo de la cocina, con Ajax pino con dicloroxilenol brilla como la patena.
Como veís, el asunto de la limpieza es fundamental en nuestros días, antes nos bañábamos una vez a la semana, el domingo, por supuesto, ahora los niños se duchan todos los días. Por eso hay que tener mucha higiene en el cuarto de baño. Con gel pato activo puedes comer en el inodoro de lo bien que queda...

Si después de todo, te queda un ratito libre, puedes tomarte un vaso de leche con omega-3 o un yogurt líquido con L-Casei immunitas y bífidus activo mientras decides si te pones un tampax con aplicador autoajustable o una compresa megaultrasuper con alas que te vale para el tanga.

En fin, resumiendo, ¿mens sana: in corpore sano o in corpore in sepulto?
24/10/2003 12:41 #. Tema: La torre de Segismundo No hay comentarios. Comentar.

EL LEGADO DE KANT

Raesvai.jpgEn el capítulo primero de La Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres, Kant nos dice que ni en el mundo ni fuera de él es posible pensar nada que pueda considerarse como bueno sin restricción, a no ser la buena voluntad. Todas las cualidades del temperamento como el valor, la decisión etc., pueden llegar a ser extraordinariamente dañinos si la voluntad que debe de hacer uso de ellos debido a su carácter, no es buena.
Recuerdo que Fernando Savater ilustraba este concepto con el siguiente cuento africano:

Un escorpión que deseaba atravesar un río le dijo a una rana que por allí estaba:
- llévame en tu espalda.
- ¿qué te lleve sobre mí?, ¿estás loco? Me picarás y me matarás.
- ¡pero no seas tonta! ¿no ves que si te pico te hundirás y yo, que no sé nadar, me hundiré contigo?

Tras una larga discusión, la rana persuadida por el razonamiento del escorpión decidió cargarlo sobre su espalda resbaladiza y atravesar con él el río. A mitad de camino, el escorpión que estaba fuertemente sujeto, picó a la rana con su agijón.
- ¡pero qué has hecho! Dijo la raja mientras sentía que el mortal veneno recorría su cuerpo, ¿no te das cuenta que ahora nos moriremos los dos?

A lo que el escorpión contestó:
- ¡qué le voy a hacer! Así es mi carácter.


Estaremos de acuerdo en que comprendemos mejor la actuación del escorpión que la de la rana. Incluso nos preguntamos por aquello que llevó a la desdichada a acceder ante semejante petición. Es más, consideramos que la rana fue tonta.
En nuestra vida cotidiana estamos acostumbrados a confundir buena voluntad con estupidez. Deseamos que nuestros hijos sean buenas personas pero no tontos. Decimos que fulano es bobo porque se aprovechan de él, pero nuestra crítica no va dirigida, al menos, en un primer momento al causante de su desdicha sino al sujeto que la padece e incluso, lo despreciamos por ello. ¿cuántas veces disculpamos, entre comillas, el comportamiento de un ser despreciable alegando a su carácter? Señores, no somos escorpiones, no podemos permitirlo.

Esta tarde paseaba por mi ciudad. Hacía un frío de muerte y los transeúntes estaban convenientemente abrigados. Mi marido me ha hecho un comentario que me ha dado qué pensar:

los esquimales se visten con pieles. La piel de sus abrigos van por dentro, para abrigarles. Nosotros, sin embargo, las llevamos por fuera. Somos una especie de mierda.
Nos merecemos desaparecer.


Os deseo un buen fin de semana.
24/10/2003 21:29 #. Tema: El Purgatorio No hay comentarios. Comentar.

26/10/2003

EXTREMUM VITAE TEMPUS

angustia.jpg6.373 El mundo es independiente de mi voluntad (Tractatus)

L. Wittgenstein vivió en el seno de una familia numerosa. Era el más joven de cinco hermanos varones y tenía tres hermanas.
En abril de 1902 su hermano Hans, el mayor de todos, se suicida en La Habana con tan sólo 24 años.
En mayo de 1904, Rudolf, el tercero de sus hermanos se suicida en Viena.
A finales de octubre de 1918, se suicida su hermano Kurt.
Se dice que el mismo Wittgenstein decidió suicidarse en las montañas de Salzburgo pero por casualidad lo encontró un tío suyo y se lo llevó con él.
En la casa de éste terminó la redacción del Tractatus.
26/10/2003 20:26 #. Tema: Sabías que... Hay 1 comentario.

27/10/2003

LOS DOS VINCENT O LOS CAMPOS DE TRIGO

van-gogh.jpgSi hubiera alzado la voz desde el principio, en vez de callarme en todas las lenguas del mundo...

Como dijo César Vallejo “hay golpes en la vida,/yo no sé,/como de la ira de Dios” y uno de estos golpes recayó en la figura de ese “loco” pintor, del que hoy en día se subastan obras suyas por las que se llegan a pagar millonadas, llamado Vincent Wilhelm van Gogh.

El artista holandés de pincelada gruesa, larga, ondulante y circular nació un 30 de marzo de 1853, exactamente un año después (30 de marzo de 1852) del nacimiento y muerte de su hermano mayor del que sólo se pudo levantar un acta de nacimiento que fue la de su muerte.
Curiosamente, y por esos golpes de los que nos habla el poeta, el hermano muerto había recibido el nombre de Vincent Wilhelm.
Cuando, aún pequeño, nuestro Vincent pasaba ante la tumba de su hermano de camino para oír a su padre, el pastor, predicar en la pequeña iglesia de Zunbert en medio del cementerio, contemplaba allí la inscripción con su propio nombre y casi la fecha de su nacimiento y ya la de una muerte.

Nuestro pintor estuvo marcado por esa vida muerta de la que en el mejor de los casos él sería siempre el sustituto, el intruso, el fragmento. Como escribió él mismo, mantuvo durante toda su existencia una deuda impagable:

Pero, querido hermano, mi deuda es tan grande, que cuando la haya pagado, el dolor de producir cuadros me habrá ocupado toda la vida y me parecerá no haber vivido.

El 27 de julio de 1890, el segundo Vincent Wilhelm van Gogh se dispara un tiro en el pecho. Cuando su Théo, su hermano pequeño y querido va a visitarle dada la gravedad de su estado de salud, Vincent le confiesa que “ha fallado otra vez”. Un lamento.
No moriría hasta dos días después.
Hasta una vez muerto, la ira de Dios lo acoge. De su féretro, que estaba mal fabricado, comenzó a gotear un líquido pestilente. “Todo lo que rodeaba a ese hombre era terrible” llegaron a decir.
El cura negó una carroza fúnebre para el suicida. Buscaron la ayuda del alcalde de un pueblo vecino. Bajo un sol atroz, como el que tantas veces plasmara en sus cuadros, su hermano Théo sigue, llorando, el entierro en los trigales. Lleva consigo una carta encontrada en el bolsillo de su hermano. La última:

Pues bien, en mi trabajo arriesgo mi vida y en él mi razón se ha hundido a medias...

hay golpes en la vida, yo no sé...
27/10/2003 17:09 #. Tema: El Infierno Hay 4 comentarios.

28/10/2003

ICONES SYMBOLICAE

kairos.jpgLos atributos, así como otras características de las personificaciones, tienen sus raíces en la mitología. En algún momento se debió de ver la necesidad de explicar en términos simbólicos, no sólo la actuación sino también el aspecto exterior de los dioses en un intento de racionalizar los mitos en tanto que éstos no dejaban de ser fábulas que mostraban y ocultaban al mismo tiempo la verdad sobre la naturaleza. De cualquier forma, en la explicación simbólica de los atributos de un dios encontramos el origen de un género poético de innegable belleza.

Propercio, por ejemplo, explica la esencia del Amor cuando describe la imagen de Cupido en una elegía que a posteriori ha dado mucho de sí en la literatura y el arte:

"Quienquiera que fuera el primero que representó al Amor en forma de niño, convendrás sin duda en que tuvo una mano maravillosa. Fue el primero en darse cuenta de que la vida de los amantes carece de razón y de que se pierden grandes bienes por sus pequeñas preocupaciones. También le dotó de alas por sólidas razones, haciéndole volar por entre los corazones de los hombres, pues en verdad nos vemos sacudidos por las olas agitadas y el viento que nos impulsa es constante. Lógico resulta asimismo que su mano esté armada con flechas y que le cuelgue de los hombros la aljaba cnossia. Pues nos hiere desde lejos cuando nos creemos a salvo del enemigo, y nadie sale ileso de la herida que le infiere".

A lo largo de la historia de la literatura y del arte, esta técnica del simbolismo va adquiriendo mayor importancia dado que permite “hablar” (en el lenguaje que sea) sobre las características de cualquier idea o tema mediante una descripción ficticia.
A continuación, quiero compartir con vosotros un poema de Ausonio en forma de diálogo que es una imitación de un epigrama griego sobre el Kairos, el momento adecuado. La imagen representa a un ser del reino intermedio entre la divinidad y la abstracción, la Ocassio u oportunidad. Se trata de un texto bellísimo y espero que disfrutéis con él:

- ¿De quién es esta obra?
- Es de Fidias, que hizo la estatua de Palas y también la de Júpiter. Yo soy su tercera obra maestra; yo soy la diosa que unos pocos conocen por Oportunidad.
- ¿Por qué vas encima de una rueda?
- Porque no puedo quedarme en el mismo sitio.
- ¿Por qué llevas sandalias con alas?
- Porque vuelo. Cualquier cosa que Mercurio haga prosperar yo me la llevo si quiero.
- Te tapas la cara con cabellos.
- No quiero que me reconozcan.
- Pero ¿por qué en la parte posterior de la cabeza no tienes pelo?
- Para que no me puedan sujetar cuando huyo.
- ¿Quién te acompaña?
- Que ella te lo diga.
- Te pregunto ¿quién eres?
- Soy la diosa a la que ni siquiera Cicerón nombró, la diosa que impone castigos por lo que se hace y no se hace, y luego se lamenta; por ello me llaman Remordimiento.
- Explícame entonces ¿qué hace contigo?
- Cuando yo me voy ella queda, permanece con aquellos junto a los que yo paso, y tú mismo, mientras formulas tus preguntas y te dilatas en la conversación, acabarás por darte cuenta de que me he escapado de tus manos.


Espero, queridos amigos, que mientras leíais el poema Ocassio estuviera ocupada en otra parte. No obstante, no os aflijáis, Remordimiento, su eterna acompañante, estará abrazándoos en este momento.
28/10/2003 14:01 #. Tema: El Paraíso Hay 2 comentarios.

29/10/2003

LA HERMOSA TÉCNICA DEL ENGAÑO

impostor.jpgDesde tiempos remotos, el ser humano practica el arte de la seducción en los diferentes ámbitos de su vida. Las mujeres, por ejemplo, utilizamos el maquillaje para seducir, para engañar al macho (y a las hembras de nuestra especie, para qué engañarnos). Baudelaire en su Elogio al maquillaje nos dice que todas las ventajas del individuo son las surgidas del cálculo, del artificio, de la falsificación voluntaria, intelectualizada. Lo natural corrompe.

En la historia del arte se da, igualmente, este mismo fenómeno. En torno a 1588 se acuñó un vocablo para designar aquella técnica pictórica por la que el artista intenta engañar la vista del espectador, de ahí el término trampantojo (trampa ante ojo) mediante el juego del claroscuro y la perspectiva. Los motivos pintados, en lienzos, muros etc, están tan logrados que el observador no lo diferencia de la realidad. Cuentan que un pintor de la antigüedad plasmó de una forma tan real unas uvas en un lienzo que hasta los pájaros acudían a ellas para picotearlas.

El engaño tiene algo que nos atrae. Para el artista que lo realiza no deja de ser un desafío. Nos presenta una realidad disfrazada de otra realidad. La técnica del trampantojo, que aún se conserva en nuestros días, no deja de ser un engaño limpio, sin mancha.

Existe otro tipo de engaño que viene desarrollándose desde que existe el arte y es la práctica de la falsificación. Según he podido leer, incluso los fenicios falsificaban cuencos de plata “egipcios” que luego vendían a los romanos (¡ingenuos, tanto imperio y tanta gaita!).
La cuestión de la falsificación no deja de tener un enorme atractivo ya que la figura del artífice del engaño (el falsificador) se nos presenta como un héroe capaz no sólo de darle gato por liebre al millonario de turno sino de dársela con queso al crítico de arte más pintado. Se dice que Corot pintó diez mil cuadros, de los que veinticinco mil se encuentran en los Estados Unidos.
Una falsificación no es una copia, más bien podría definirse como aquella obra de arte ejecutada de tal forma que lleve al engaño por considerarla o creerla como una obra de un artista diferente. Es decir, como siempre, lo que importa es la intención.
El artista-falsificador tiene que dominar perfectamente no sólo el estilo sino aplicar la misma técnica (de trazo etc.) y los mismos materiales (pigmentos, aceites, etc.) de su “víctima”. Fijáos si han existido buenos ejemplos de este tipo de destreza que uno de los grandes falsificadores de nuestro tiempo, Han van Meegeren, no se cansaba de repetir y publicar hasta la saciedad a los expertos críticos de arte el fraude cometido y todavía éstos no le creían.
Verdaderamente, todo un arte.

En este tiempo en el que nos ha tocado vivir coexisten dos tipos de engaño. El primero, como hemos visto, es un arte, una elegante destreza de guante blanco. El otro se produce cada vez con más velocidad y se reproduce cada vez con más intensidad.
Esta mañana escuchando la radio, un periodista ha hecho público el carácter altruista y solidario de una de nuestras figuras del fútbol nacional: mister Beckham. En una gala del Real Madrid para recaudar fondos para Cruz Roja, el rubito de oro hace entrega a la mujer del Presidente del Club de la suma de 1,00 € (UN EURO). En efectivo, eso sí, sin mariconadas de cheques que ya sabemos lo que se llevan los bancos en comisiones.
Este señor, es una falsificación, un engaño pero en el sentido más fraudulento del término. No es un imitador de un ser humano, es una mierda.
Por si el señor de las coletitas y el pendiente carece de conocimientos sobre los poetas que ha dado la tierra en la que evacua sus desperdicios actualmente, ahí va un regalo de esta que suscribe, para que lo recuerde todas las mañanas al levantarse:

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.


¡Va por ti!
29/10/2003 17:10 #. Tema: La torre de Segismundo Hay 5 comentarios.

30/10/2003

LA LECCIÓN SOBRE EL PLANETARIO DE MESA

orrery.jpgLa lección sobre el planetario de mesa es un cuadro de gran formato pintado por Joseph Wright “of Derby” entre 1764 y 1766. Esta obra trata de la ciencia y la divulgación de los descubrimientos científicos, tema que por otra parte aparece raras veces en la pintura acostumbrada a plasmar en obras de grandes dimensiones (147,3 cm x 203,2 cm) como la que nos ocupa, acontecimientos históricos o mitológicos. Otro ejemplo de esta misma temática lo encontramos en La lección de anatomía del doctor Tulp de Rembrandt. En este caso el lugar central lo ocupa un cadáver, en la obra de Wright se trata de un aparato, un orrery que reproduce la trayectoria de los planetas alrededor del sol. Se puede distinguir la Tierra con la Luna además de Saturno y sus anillos. Quedarían ocultos el Sol, una manivela y todo el sistema de tirantes que ponen en movimiento los planetas.
Es interesante la situación que en el cuadro se nos muestra: un grupo de personas en un ambiente familiar (fijáos en los niños) en torno a la búsqueda del conocimiento (recordemos que estamos en el Siglo de las Luces).

El caballero que toma notas a la izquierda era Peter Pérez Burdett, amigo del pintor, hombre que dibujaba mapas y que se interesaba, se supone, por el cálculo de las órbitas celestes. La demostración que este personaje muestra a su público es una reproducción de aquellas organizadas por la Lunar Society de Derby (la Sociedad Lunar también existía en otras ciudades de Inglaterra). Su nombre le venía dado porque sus integrantes sen reunían una vez al mes, siempre el lunes más próximo al día que hubiera luna llena.
Entre los miembros de esta sociedad, se encontraba James Watt (máquina de vapor) y John Whitehurst, personaje integrante de nuestro cuadro: Relojero, fabricante de barómetros y otros instrumentos científicos en el que confluían por una parte, la destreza de un mecánico de precisión y, por otra, el razonamiento teórico del pensamiento científico.
Nuestro relojero era amigo del astrónomo James Ferguson, que además, construía planetarios en su taller londinense. Parece ser que Wright tomó prestada una de las demostraciones de éste último para concebir su cuadro.

Hermoso lienzo con un perfecto dominio de los claroscuros donde este inglés tiene la osadía de presentarnos un dios suplantado por las matemáticas.
30/10/2003 07:49 #. Tema: El Paraíso No hay comentarios. Comentar.


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