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Vailima

CARTA DE PAULINA FARNESIO AL COLABORADOR

Florencia, 22 de febrero de 2004
Estimado colaborador:
Creo que no me faltará razón para afirmar que ya habrá descrifado usted el mensaje que me envió el Sr. Pucci y que yo le remití.
Ciertamente espero haber llegado a la misma conclusión que usted, por eso debo dirigirme con premura a París. Sin duda alguna, las dos esculturas nos darán luz sobre el caso que tenemos entre manos. Pareciera como si una mano misteriosa quisiera que descubriéramos algún secreto, ése mismo en el que Adrian Kröll estaba trabajando y que, ahora más que nunca, considero que fue la causa de su fallecimiento.
Cuando regrese de París, me pondré en contacto con usted para exponerle lo que haya descubierto.
Y sin más, se despide atentamente
P.F.


París, 23 de febrero de 2004
Estimado colaborador:
No he podido resistirme a escribirle desde aquí. Esta mañana las he visto y creo haber descubierto algo impresionante. Aunque no he podido encontrar ninguna explicación al descubrimiento, sé con toda seguridad que tiene que ver con el caso. Me explicaré.
Siguiendo las instrucciones del mensaje que Lorenzo Pucci me remitió, me dirigí al museo nada más aterrizar del aeropuerto. Tuve que esperar un buen rato hasta que el Louvre abriera sus puertas al público. Una vez dentro, me encaminé al ala Denon donde se encuentra la galería de Miguel Angel en la Rez-de-chaussée (qué palabreja se gastan los franceses para llamar a la planta baja...). Allí, en la Salle 4 estaban majestuosas. En los rótulos de información se podía leer L´esclave mourant y L´esclave rebelle respectivamente.
Vamos bien, me dije, y atenta a que el guarda de seguridad se fuera por otra sala, aproveché el momento para hacerles un par de fotografías. Estuve bordeando las esculturas una media hora para ¿encontrar? no sé ¿qué?. Empecé a impacientarme cuando transcurrido este tiempo no había conseguido ver nada “raro”. Fue entonces cuando un visitante del Museo se me acercó y comentó en voz alta:

-“qué curioso, no hay nada como contemplar una idea convertida en arte. Parece como si realmente los esclavos estuvieran intentando huir, como si de forma paralela su inacabada existencia pidiera un fin. Son más los esclavos que existen, que los que podemos ver aquí”.

Entonces eché mano del mensaje de Pucci y lo volví a leer. Todas las piezas encajaban pero los interrogantes superan por mucho a las certezas con las que contamos. ¿Huir? ¿huir para qué? ¿huir a dónde? ¿huir con quién?
La desazón que me produjo no tener respuesta a estas incógnitas hizo que agachara la cabeza como signo de resignación. Y allí estaba el mensaje. Entre los pliegues de la tela que cubría el cuerpo desnudo de uno de ellos. Estoy segura de que no es ninguna marca del cantero, ni el anagrama de Carrara. A decir verdad sólo sé que este acertijo matemático está escrito para nosotros. Ya sabe que las mujeres tenemos un sexto sentido...
Aquí le remito lo que encontré, espero que no me haya olvidado de nada en la transcripción. Espero sus noticias.
Atentamente,

P.F.

1(2ª)(8ª),1,2,3,5(5ª),”8-1”(1ª),”8+1”(7ª),”13-1”(3ª)(4ª),21,”21-2”(6ª) ,34,55...

1,1,2,3,”3+1”(1ª),5(2ª),8,13,”13-1”(3ª)(4ª+´),21,34,55...

1(1ª)(4ª)(9ª),1,2,3(2ª)(3ª),”3+1”(5ª),5(6ª),8,”8+1”(8ª),13(7ª)21,34,55...
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3 comentarios

Vailima -

Se me olvidaba:
los números en negrita corresponden a la serie de Fibonacci. Los subrayados no, por eso me imagino que el autor de la inscripción quería resaltarlos sobre los otros.

Vailima -

Veo, estimado amigo, que usted sería un buen fichaje para cualquier investigador. Cierto, el mensaje cifrado era GALLERIA DELL´ACCADEMIA. Toda su argumentación correcta, sólo que el "resto de cifras" o el "ruido" corresponde a la serie de Fibonacci. Me imagino que el que hizo la inscripción quería complicar y despistar a la vez.
Gracias, Asigan, por su ayuda y por su información. Le mantendré al corriente.
Le saluda atte.
P.F.

Asigan -

Estimada Srta. Farnesio:

La cosa se complica. Creo haber entendido el mensaje cifrado. Los números ordinales se refieren al orden de las letras respecto al lugar que ocupan en la palabra oculta, que son tres, una por cada linea.

Los números en negrita, tanto los simples como los resultantes de las sencillas operaciones aritméticas, se refieren a lugar de las letras respecto al orden alfabético. El resto de cifras es solo ruido de fondo para complicar la solución.

Una vez aplicada esta sencilla regla, aparece el siguiente mensaje:

GALLERIA DEL' ACCADEMIA

Y es en ese lugar, en la ciudad de Florencia, se encuentran otros 4 "esclavos" esculpidos por Miguel Angel para la tumba de JulioII. Espero que esto pueda ayudarla en sus pesquisas.
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