Blogia
Vailima

CECI N´EST PAS UN POST

CECI N´EST PAS UN POST El título del post ya les ofrece una pista del artista del que hoy quiero hablarles. Efectivamente, se trata de René Magritte y, en concreto de su obra L´Arbre ejecutada en 1959.

Al contrario de lo que opina algún buen amigo, yo considero que después del arte también ha habido arte. Y del bueno. Esta obra, sorprendentemente bella, nos muestra, con el uso casi rebuscado de los tonos graduales y de los colores, lo brillante de la maestría de este artista en pintura.
Un único árbol domina un paisaje de bajas montañas destacándose bajo un cielo sosegado. Como si Magritte hubiera capturado una imagen del tiempo que pasa de forma fluida, como si de un extraordinario hechizo se tratara rescatando los paisajes crepusculares del pintor romántico Caspar David Friedrich.

”Todo lo visible esconde alguna otra cosa visible. Vemos el mundo como exterior a nosotros, mientras que en realidad lo único que tenemos son impresiones de nuestro espíritu. Verdadero empuje de la tierra hacia el cielo, un árbol es una imagen y una expresión de gozo. Para aprehender esta imagen, debemos quedarnos inmóviles al igual que el árbol. Hasta que nos movamos nuevamente, el árbol será el espectador. En forma de sillas, de una mesa o de una puerta, el árbol continuará mirando el espectáculo de nuestra vida. Más tarde, cuando el árbol se haya convertido en un féretro, desaparecerá de nuevo en la tierra y cuando se consuma en llamas, se desvanecerá en el aire.”

Existe una cualidad poética implícita en esta pintura que sólo se ve perturbada por la intrusión de una cavidad abierta en el tronco del árbol. Los objetos que pueden verse allí ponen en peligro la quietud que se desprende de esta composición. Como la caja que contiene los secretos de nuestra vida. Encendidos en su interior. Siempre presentes aunque secretamente resguardados.
Guarden silencio.
El árbol lo prefiere así.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

8 comentarios

Vailima -

Gracias Porras por tus palabras y bienvenido a esta casa tuya (te conozco gracias a Carl Philip). Después de vacaciones comenzaré una serie? de Magritte que estoy preparando junto a otras cosas sobre Hopper.
Demasiado proyectos para tan poco tiempo.
Un abrazo

Porras -

Magritte es de mis favoritos, me ha encantado leer este post! :D Gracias Vailima, a ver si tengo tiempo para leer los otros post

Vailima -

Gracias Cristina por tus palabras.
A mí sí que me hubiera gustado estar allí!!!!!! qué afortunados sois los que vivís en la capital del imperio...
Que paséis un buen fin de semana.

Cristina -

Me iba a callar, porque el árbol lo prefiere así... pero el nuevo comentario no me suscita más ganas de hablar. Hoy he ido a El Prado y la verdad, sin conocerte, te eché de menos. Seguro que habría sido un lujazo ver todos esos dibujos de Durero contigo explicándolos...

Vailima -

...y de la melancolía.

Luis -

Lo que me resulta más llamativo es la cita que incluyes, los elementos, la caverna platónica, la mutabilidad, el relativismo, el culto animista a los árboles. La cultura occidental es el teatro de la repetición

Vailima -

¿Acaso te has dado por aludido?
jejeje por algo será.
Para que veas que opino igual que tú te diré que en nuestro viaje a Madrid para conocer a Carl Philip le regalé un libro de surrealismo.
A mí también me alegra coincidir contigo.

Palimp -

¿Algún amigo conocido? (je, je, je)
Soy un profundo admirador de Magritte, al que he defendido de modernos pedantes (el surrealismo no es guay) y de conservadores cegatos (eso no es arte). El libro que tengo de él se salvo del incendio (menos mal).
Me alegra coincidir en esto. :-)))
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres