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Vailima

GANDIDO

GANDIDO “hambriento, necesitado”, “tragón, comilón”, amer., probablemente de candido “consumido (por una larga enfermedad, etc.)”, (…), 1ª doc.: S. XVI gandido “consumido por el hambre”.

Gandidos hay de muchas condiciones y por diversos motivos. Existen individuos cuya necesidad no proviene de la falta de alimento, sino por falta o hambre de afecto. El gandido afectado por ésta última causa actúa como el ave de rapiña y sin escrúpulos. El hambre le acucia de tal forma que no se piensa dos veces el acudir a nido ajeno para comerse los huevos. El gandido de esta familia, también ha de comerse los suyos necesariamente, tal es su condición y su triste naturaleza.

La hambruna psicológica es la peor de todas, porque a falta de correspondencia afectiva uno va alimentándose de sí mismo y eso se denomina egolatría. Hasta tal punto es insana esta consumición que de tanto autotragarse uno llega a pensar que está sólo en el mundo y eso también tiene un nombre, solipsismo. Si el lector o el afectado, si lo hubiere, quisiera una ampliación del significado de esta última afección, adjunto les remito la definición que recojo de la Wikipedia:

“Solipsismo es la creencia metafísica de que sólo existe uno mismo, y esa existencia sólo significa ser parte de los estados mentales del propio yo - todos los objetos, personas, etc, que uno experimenta son meramente partes de la propia mente. Un error común del razonamiento consiste en afirmar que esto lo convierte a uno en un Dios, creando la realidad en la que uno existe. Esta falta de comprensión proviene de la dificultad de apreciar completamente grandes escalas”.

Bien, una vez que uno cree que es un Dios, y esas memeces se creen a pies juntillas, la conclusión lógica es considerar al ajeno como un ser inferior y víctima de los peores vicios. Llegados a este punto el gandido se pregunta: ¿qué me puede ofrecer un ser inferior a mí? La respuesta es concluyente: absolutamente nada. De ahí que el gandido inteligente, pronto se percatará de su propia estupidez y abandonará su empeño hasta que su enfermedad le obligue a trapiñarse otro nido con otros huevos. El gandido estúpido, el idiota –como nos hizo saber en su día nuestro querido Vere- se regodea en la machaconería y su límite es el espejo mismo de su necesidad corrosiva. Para este último tipo de gandido, sólo hay una vía posible, a saber, el sueño, camino que le permitirá contemplarse a sí mismo, en la más absoluta de las soledades pero como un dios.

De las carencias afectivas, hay una que especialmente el gandido no soporta: el hambre por una mujer. La cuestión es simple: el gandido despliega sus plumas en todo su esplendor, y mientras se pasea alrededor se va cagando como un caballo en un desfile. Si a pesar de los malabarismos del gandido por conseguir su comida (que pueden ir desde el kingkongnismo público hasta los mensajes privados), el objeto del “comercio” se abandona en el silencio y la indiferencia, el hambriento emprende una carrera tragicómica hasta conseguir su autosalvación (que para eso es dios y se lo puede permitir).

Ya sabemos todos lo que el infortunado Lazarillo sufrió con los palos que le propinaron pero la necesidad apretaba. El gandido es un especimen con más suerte: está solo.

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13 comentarios

Vailima -

jeje, Antoine, eres un cachondo.

Antoine -

Me asombra la gran capacidad de nuestra anfitriona Vailima de, sea cual sea la circunstancia, responder con elegancia, y nunca renunciar a la erudición.
Da gusto visitar este blog, siempre se aprende algo.
¡Te queremos!
Pd: propuesta de pregunta antispam :¿Cuántos testículos tiene un ciclán?

culoman -

Una vez, de niño, paseaba por la playa viendo los castillos de arena que otros niños habían hecho. Algunos eran horribles, otros normalitos, y había algunos simplemente geniales. Un día vi que un niño había hecho el castillo más grande y bonito que jamás había visto. Al instante me di cuenta de que yo jamás llegaría a hacer uno tan majestuoso como aquél. Así que lleno de rabia asumí el papel de un coloso y no dejé ni los cimientos.

Ahora he crecido, sigo siendo un poco niño, pero he dejado de destruir aquello que me recuerda la pequeñez de mí mismo.

NOTA: esta historia no es en absoluto real. Nunca fui de romper castillos a otros niños, y a la hora de la verdad, tiendo más a entusiasmarme con que a despotricar de.

Pero entre ustedes y yo, ya saben por dónde van los tiros

Anónimo -

¡Que mierda de blog! como hueleeeeeeeeeeee........

Jafatron -

Andaba yo perdido entre los comentarios (y de nuevo desterrado de mis dominios... Charles, vecino, ¿bajo qué cartón te refugias? En tu casa tampoco se puede entrar)y resulta que ayer me perdí el último acto de la obra.
Si a alguien no le gusta la representación ¿por qué le tira tomátes al apuntador? Sin él (ella) los actores serían simples figuras mudas para nosotros.

Raschid -

Adios, Menzel.

lectorcilla de la calle -

Pues yo hace menos de un mes q me muevo por aquí y me siento agustísimo... además aprendo mucho.
Gracias Vailima.

Menzel -

Siento que mi comentario de ayer haya sido recibido tal mal. Fue mi opinión y en todo momento traté de ser respetuoso. En fin, creo que estaría bien que el responsable de la página anunciase algo así:

A partir de ahora, para acceder a mi página, será necesario tener una clave de acceso.
El motivo de esta decisión es evitar que cualquier lectorcillo de la calle pueda intervenir.
Tenemos que velar en todo momento por el buen funcionamiento de este sitio, creado para nuestro uso y disfrute con nuestros fieles discípulos. No queremos extraños. No necesitamos críticas de nadie para nada.
Veréis como de esta manera estaremos mucho mejor, sin las opiniones de gente de fuera que quiere perturbar nuestra pacífica existencia, envenenando vuestras mentes con falsas palabras y cuestionando mis enseñanzas.

ladydark -

Yo acabo de comer, que bien sienta leer algunas cosas, un postre magnífico.

Herri Otrow -

He estado buscando en mis manuales de zoología fantástica y bestiarios medievales la definnicón de este ejemplar, pero como bien sabemos todos los que acudimos a esta casa, no puede estar descrito en ellos pues existe; Este cruce de Cuculus canorus picahuevos con Pavus cristatus con diarrea mental debería estar presente en todos ellos tal y como lo describes Vailima.
Esperemos que cualquier mutación o virus lo convierta en un Geococcy californiana (Correcaminos)

Jose -

Ya lo decía Miguel Bosé...

Gandido, gandido..corazón, corazón malherido...

Charles de Batz -

Vamos, como ponerse las gafas para ver algunas cosas más claras.

Saludos

Lola -

;D (menos mal que acabo de desayunar y de...)
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