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ALS ICH CAN (COMO PUEDO) (1)

”Als ich can” significa ”como puedo” y fue acuñada como divisa propia por el pintor flamenco Jan van Eyck. La divisa era un texto breve y condensado con el que el artista pretendía diferenciarse de los demás considerándola adecuada a la impresión que quería dar de sí mismo. Tal vez la intención de van Eyck fuera hacernos partícipes de su modestia, sin embargo, me inclino a pensar que más bien lo que nos comunica es su afán de perfección y superación reflejados en todas y cada una de sus obras.

Como ejemplo de la magnitud de dicho afán, hoy les presento la obra de mayores dimensiones de toda la pintura flamenca y que lleva por título Políptico del Cordero Místico. Ejecutado entre 1424 y 1432, consta de 24 paneles –llamados postigos- de los cuales 12 se denominan postigos cerrados y otros tantos postigos abiertos. Comencemos por los primeros ¿quieren?


POLÍTPICO DEL CORDERO MÍSTICO. POSTIGOS CERRADOS

políptico cordero místico postigos cerrados

Si desean contemplar esta maravilla con mayor nitidez, pinchen aquí . Gracias

En esta época era costumbre que el pintor dejara constancia del título de la obra y de su propia firma en el marco de la obra. Si se fijan, en el marco inferior interno se encuentra una cuarteta rimada que nos informa que el políptico fue comenzado por el hermano mayor del pintor (del cual no se ha conservado ninguna otra obra) “del cual no existe mejor” y terminado por Jan “segundo en el arte”. La inscripción revela también la identidad de los comitentes, un funcionario del tribunal y su esposa que aparecen abajo a uno y otro lado de sus respectivos santos patronos, San Juan Bautista y San Juan Evangelista.

Dejando a un lado la cuestión de la belleza de ambos (feos hasta decir basta), subimos hasta los postigos superiores que se organizan en torno a la Anunciación, encima de la cual se situarían las Sibilas de Cumas y Eritrea y, en los extremos, los profetas Miqueas y Zacarías en cuyos escritos predijeron el acontecimiento del nacimiento de Cristo. Respecto a estas dos últimas figuras, el escorzo que de ellos realiza van Eyck es, sin duda, novedoso y atrevido: de abajo hacia arriba parecen asomarse desde un antepecho para mirar lo que abajo acontece. La disposición de los libros, que sobresalen del marco consiguiendo así un efecto ilusionista y los rótulos con alusiones a la “noticia” desplegados tras sus cabezas, aumentan más si cabe el efecto de tridimensionalidad ideado por el flamenco.

El políptico resulta un tanto caótico al no coincidir los paneles entre sí en el mismo eje y gracias a las radiografías efectuadas sobre el mismo, se ha descubierto que la escena de la anunciación estaba enmarcada –como el resto de paneles- en nichos que fueron transformados con posterioridad en el techo de madera que ahora podemos ver. El cambio otorga a la escena un mayor sentido de la profundidad en detrimento del valor correcto de proporcionalidad ya que, si observan, la estancia es demasiado baja si la comparamos con la envergadura de las figuras. En cualquier caso, una magnífica obra de un magnífico pintor que quiso (y pudo) retratar sin reparos y de forma grata, a los personajes de su tiempo. Y encima le pagaban.

En el siguiente post abriremos los doce postigos restantes. Espero que les resulten interesantes.

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