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Vailima

AFRACASAR

AFRACASAR (DHist.). No existe tal palabra. Afrácaseme en Lucas Fernández debe acentuarse en la segunda a, y es del verbo afracar, variante dialectal de aflacar “enflaquecer”, derivado de flaco.

No sé ustedes, pero yo es la primera vez que me encuentro en un diccionario un vocablo que no existe. Alguno hablaría de los hechizos de la lengua…
El que sí existe es este otro (hoy dos por el precio de uno) que por la magia y la belleza del vocablo en sí y de su significado, les presento a continuación para su deleite:

ALMICANTARAT

”cada uno de los círculos paralelos al horizonte que sirven para determinar la altura de los astros”, de muqantarât, plural de muqántara íd. Y “reloj de sol”, derivado de qántara “puente, arco”. 1ª doc.:1709.
Freytag, III, 505b. El cambio de u en i se deberá a un error de lectura en los manuscritos latinos medievales de astronomía.
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13 comentarios

Vailima -

gracias Palimp, tus palabras tienen siempre algo muy especial... como si hubieran descubierto el secreto de los ecos del universo.
Carl: todavía no he escuchado tu música, pero si suena del mismo modo que estos versos que me dedicas...gracias por conmoverme.
Yo también me descubro.
Un beso

Elías -

Carl Philip: me descubro ante tu arte.

Un saludo.

Carl Philip -

¡Ay Vailima! ¿Es que te has ido?
¡Ay Vailima! ¿Ya no vienes?
Ya no hay aves en el nido
Ni cantares que resuenen

Si es que así lo has decidido
Si es que no vamos a verte
Sentiremos estallido
Preferiremos la muerte

Dama de la buena pluma
Dama de la tecla fuerte
Vuelve a ofrecernos espumas
Lo imploramos oferentes

Oferentes de cultura
Oferentes de leerte
Vailima de la pintura
Ten piedad de nuestras mentes.

Palimp -

En la blogosfera,
hay silencios,
que ensordecen y resuenan.

mujerarbol -

Lo mejor de los vocablos que no existen sería que sus significados tampoco existieran. Así un almicantarat sería el lugar inédito de la tierra donde se juntan todos los almas de cántaro, para contarse sus penas virtuales. En el Tradicionario de Cormac, cualquier Sídhe (pronúnciense con inexistentes "d", o sea: shí).

Elías -

Vailima, no sé qué puede ocurrir. Bueno, sí: tal vez te has perdido por el ENGORROSO mecanismo de Blogger.com para comentar anónimamente.

Tienes que hacer clic sobre "Comments", una vez hecho eso pulsas sobre "Post a comment" y entonces (OJO) debajo de Sign in dice: "Or Post Anonymously". ¡Ahí! Tres clics para publicar un comentario. No sé qué pretende esta gente de Blogger.

Carl Philip: parafraseando a Einstein, mi ignorancia, como la inmensidad del universo, nunca deja de asombrarme. Borges es uno de mis escritores favoritos y no conocía ese libro del que hablas. Me daré de latigazos.

Un abracete.

Vailima -

Me alegro que te haya gustado. La responsabilidad era grande. Pronto saldrá al mercado otra novela de Ruiz Zafón, ya veremos...
Yo he leído sus dos novelas anteriores que son para público juvenil y son igualmente extraordinarias (teniendo en cuenta el lector al que van dirigidas, naturalmente).
Un abrazo

Carl Philip -

Bueno bueno, loq ue teiene escribir con prisas. En mi comentario anterior, obviamente, donde pone "existesn" debería poner "existen", y donde "Titrania", "Titania", señora de don Oberón.

Elías, no, no me refería a ese libro pues no lo conocía, sino al Libro de los seres imaginarios, de Jorge Luis Borges, aunque reconozco que el que reseñas tiene buena pinta y parece pertenecer a la misma tradición.

La sombra del viento me gustó mucho, Vailima. Comencé desconfiado, porque la primera escena parecía prometer literatura de ideas con una que ya se había usado en demasía, y con un predecible villano. La sutileza con que poco a poco el libro se transforma en literatura de buena narración y excelentes personajes me pareció soberbia.

Hay libros que cuando cierras te sientes echando de menos personajes como se echa de menos a los amigos. Éste ha sido uno.

Vailima -

Elías: he intentado colocar algunos comentarios (Angel González y agradecerte la mención)en tu blog y me es imposible. Me imagino que será pasajero.
Un saludo

Vailima -

Gracias Elías por tus palabras. Yo por mi parte y si algún día me da por ahí, voy a recopilar todas las palabras que Tio Petros se ha inventado. Tenemos unas cuantas ya que utilizamos normalmente.
Por cierto Carl: ¿qué tal "La sombra del viento"? No me has comentado nada.

Elías -

Carl: ¿es posible que te refieras a la Enciclopedia de las cosas que nunca existieron?

http://lalengua.blogspot.com/2003/11/virtual-caldern-de-la-barca.html

Me ha encantado esta entrada, Vailima. Además, como últimamente en el DRAE entra cualquier cosa, es posible que dentro de poco ocupe menos páginas un diccionario de términos inexistentes que el que tengo ahora de 2.300 páginas.

Saludos,

L.L.

Vailima -

¡ah! qué buen sabor de boca me has dejado...
un abrazo Don.

Carl Philip -

Me encanta la idea de un diccionario con vocablos que no existen. Me recuerda un poco al Libro de los seres imaginarios. También a esta frase de Gaiman:

Sólo hay dos mundos: el tuyo que es el verdadero, y otros mundos, la fantasía. Esos mundos son los de la imaginación humana: su realidad o falta de ella no tiene importancia. Lo que importa es que están ahí. Esos mundos son una alternativa. Son una escapatoria. Son una amenaza. Son un sueño, son poder; son refugio y son dolor. Son lo que da sentido a tu mundo. No existesn, por lo tanto son lo único que importa.

Frase que, por cierto, pronuncia Titrania.
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