EL EXTRAÑO CASO DE LA ESPÍA MUERTA (RESOLUCIÓN)
Amigos, ayer presenciamos una lucha entre titanes. Magníficos rastreadores que dieron, como no podía ser de otro modo, con las respuestas acertadas. Una vez más, les doy las gracias por su participación, entrega y dedicación y, desde aquí, un aplauso para todos.
La obra que debían descubrir lleva por título La muerte de Procris y fue concebida y ejecutada en 1500 por Piero di Cosimo. Veámosla :
Hermosa obra que nos habla de fidelidad, de amor, de celos, de confusión y de muerte que ya nos regalara Ovidio en sus Metaformosis y Niccolo da Correggio en su drama de 1487. La muerte de Procris es una historia triste de sospechas y celos cuyo desenlace fatal la hace más atractiva todavía.
Como detectives, amigos míos, han demostrado que no tienen precio. A continuación les detallo la relación de ganadores:
1º SALAMANDRA que además nos regala un post estelar .
2º JAVIER que para haberse tirado a la piscina por primera vez ha resultado ser un magnífico nadador.
3º CHARLES DE BATZ, compagnon, incansable viajero de magníficas historias de eficaces finales.
4º ANARKASIS que ruego me perdone y que espero que se le haya secado ya el escote.
5º HERRI, el que no se rinde aunque diga lo contrario.
6º CALAMITY, de la que he rescatado un email privado en el que me enviaba la solución. Con prisas y a lo loco pero la solución.
A VERE, LADYDARK y EL BRUJO DON CARLOS, sólo infundirles el ánimo suficiente para tenerlos entre nosotros en la próxima edición.
A pesar de haber sido acusada de maltratadota y retorcida en la pregunta de EL CLUB VASARI, me reafirmo en mi convencimiento de que no hay nada que se les resista. CHARLES DE BATZ consigue de nuevo el sillón aunque nuestro amigo/a Anarkasis se lo puso difícil.
Bien es verdad que no se sabe con exactitud el destino de la obra que nos ocupa, pero una de las hipótesis que se barajan, por el formato y la técnica de la obra, podría haber sido como elemento decorativo para el frente de un arca nupcial, denominada cassone, que de tanto aprecio disfrutaban entre las damas florentinas de la época. Se colocaban al pie de la cama y en ellas se guardaban el ajuar, la lencería, las joyas, etc. y aquellas damas que podían permitírselo, encargaban su decoración a un ilustre artista.
En fin, que no hay sillón vacante, como comprobamos una vez más y, sobre todo, que muchas gracias a todos y hasta la próxima edición.







